UNFPAEl Estado de la Poblacion Mundial 2002
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Panorama General

Introducción
La Población, el Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Otras Cuestiones Fundamentales
Cómo Alcannzar los Objetivos de Erradicación de la Pobreza

Cómo Alcannzar los Objetivos de Erradicación de la Pobreza

¿Qué es preciso hacer para reducir a la mitad antes de 2015 el número de personas pobres? Para los países, el crecimiento económico general no basta: es preciso orientar las acciones de desarrollo hacia los pobres. La comunidad internacional debería tomar en cuenta el contexto de la pobreza, y no limitarse a las fuerzas de mercado para crear un ámbito internacional que aliente el desarrollo.


MARCO Las conferencias internacionales celebradas en el decenio de 1990, la Cumbre del Milenio en 2000 y la Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo celebrada en 2002 convinieron en una serie de metas a fin de reducir a la mitad la pobreza antes de 2015. Muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, incluidos los atinentes a la salud, dependen de las metas convenidas en materia de población, entre ellas la disponibilidad universal de planificación de la familia y otros servicios de salud reproductiva, el empoderamiento de la mujer y el logro de la equidad e igualdad de género.

La Comisión OMS/Banco Mundial sobre Macroeconomía y Salud reconoció que las cuestiones de población y salud reproductiva son fundamentales para el logro de los objetivos aprobados en la Cumbre del Milenio y de todo el temario de desarrollo. Para mejorar la salud no es posible limitarse a detectar las enfermedades y ofrecer tratamiento. Es preciso acordar alta prioridad a la acción preventiva en materia de salud, incluida la salud reproductiva.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio abarcan la reducción de la mortalidad de madres, menores de un año y niños en general. La mejora en los servicios de salud reproductiva contribuirá a alcanzar esas metas mediante la provisión directa de servicios y los beneficios indirectos de un mejor espaciamiento de los nacimientos (22). Los servicios de salud reproductiva también ofrecen educación, consejería y distribución de condones para combatir el VIH/SIDA. Esos servicios pueden beneficiar directamente a los pobres.

Las tendencias de la población afectarán las perspectivas de lograr una mejora sostenida de la pobreza después de transcurridos los 15 años que constituyen el horizonte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La menor fecundidad y el más lento crecimiento de la población aumentarán transitoriamente el tamaño relativo de la fuerza laboral, con lo cual se abrirá por única vez una oportunidad histórica, una oportunidad de efectuar inversiones en el crecimiento económico; pero en los países más pobres, el impulso del crecimiento demográfico y los altos niveles de fecundidad no deseada retrasan esa oportunidad. La pandemia del VIH/SIDA puede clausurar esa oportunidad antes de que se abra, debido a que la defunción de adultos jóvenes menoscaba el crecimiento de la población en edad activa. La enfermedad, al mismo tiempo que causa devastación en el presente, escamotea el futuro.


RECOMENDACIONES Los requisitos esenciales son: dirigir la asistencia directamente a los pobres, reducir los costos que ellos deben sufragar y darles una voz en las políticas y los programas que los afectan.

Es preciso que los gobiernos, las comunidades, el sector privado y la comunidad internacional cooperen más estrechamente, para utilizar de la mejor manera posible los limitados recursos nacionales e internacionales y aprovechar las ventajas comparativas. Una estrecha coordinación entre los diferentes componentes del sistema de las Naciones Unidas será una importante parte del proceso.

Los donantes deberían alentar las alianzas entre gobiernos y ONG, prestando particular atención a incorporar las opiniones de los pobres en el diseño, la realización y el monitoreo de programas. Este enfoque participatorio posibilita la retroinformación sobre prioridades y procesos

La salud reproductiva - atención prenatal y posnatal, parto sin riesgo, planificación de la familia y prevención de las enfermedades de transmisión sexual y del VIH/SIDA - es más eficaz cuando forma parte de un conjunto integral de servicios. La reforma del sector de salud en muchos países pobres incluye conjuntos integrados de servicios de salud, pero durante la transición es menester prestar especial atención a proteger los servicios que benefician a los pobres y asegurar que ellos tengan voz. Esto es especialmente importante para las mujeres, que son quienes más pueden beneficiarse con servicios eficaces de salud reproductiva. Los programas deben abordar las particulares necesidades de grupos especialmente vulnerables, como los jóvenes, los migrantes y los refugiados.

Con frecuencia, las diversas necesidades de los pobres se abordan mejor en programas integrados. El empoderamiento de la mujer otorgándole pequeños préstamos en virtud de planes de microcrédito ha demostrado ser eficaz, especialmente cuando en el conjunto de servicios se incluyen otros, como los de alfabetización y salud reproductiva.

En todos los programas relativos a la población, los mejores sistemas de datos redundan en mejor información, más conciencia de la situación, mayor eficacia y mejor retroinformación. Los países necesitan mejores datos sobre los beneficios y los costos de los programas, la procedencia de los recursos para éstos y la manera de utilizarlos más eficazmente. Los países necesitan datos sobre condiciones y tendencias demográficas a fin de mejorar sus políticas en beneficio del desarrollo.

La educación universal es un objetivo sobre el cual hay acuerdo unánime. Pero su propósito quedará desvirtuado si no se matriculan y no continúan sus estudios los niños pobres, especialmente las niñas. Esas acciones deben incluir medidas especiales para evitar el matrimonio precoz, el embarazo no deseado y el contagio con el VIH.

Las inversiones en educación arrojan utilidades sustanciales. La educación femenina, aparte de empoderar a la mujer y ampliar sus opciones en la vida, tiene una eficacia en función de los costos particularmente buena, porque los beneficios se transmiten a sus hijos. No obstante, los beneficios de la inversión pueden disiparse cuando la falta de opciones acerca del número, el momento de nacer y el espaciamiento de sus hijos, sumada a rígidos papeles de género, reducen la participación social y económica de la mujer.


RECURSOS La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo aprobó el presupuesto de un conjunto de respuestas para la salud reproductiva y otras necesidades: en el año 2000 se necesitarían 17.000 millones de dólares anuales, que aumentarían hacia 2005 hasta 18.500 millones de dólares, en 2010 hasta 20.500 millones de dólares, y en 2015 hasta 21.700 millones de dólares. La comunidad internacional aportaría un tercio de esas sumas. Se necesitarían recursos adicionales para la infraestructura básica de desarrollo, la atención terciaria, la atención obstétrica de emergencia, la prevención y la atención especializada para el VIH/SIDA y el tratamiento y la atención de quienes viven con el VIH/SIDA.

Además, se necesitarían recursos para otros objetivos de desarrollo relativos a la población que figuran en el Programa de Acción, entre ellos:

  • educación básica universal;
  • empoderamiento de la mujer;
  • problemas del medio ambiente;
  • generación de empleo;
  • erradicación de la pobreza.

Los países donantes están aportando menos de un cuarto de los gastos actuales hacia la meta del acceso universal a servicios de salud reproductiva antes de 2015. Los países en desarrollo han aportado 8.300 millones, 76% del total y un 73% del compromiso asumido. Unos pocos países de gran magnitud han efectuado la mayor parte de esos gastos.


COSTOS Y BENEFICIOS El costo de denegar atención de la salud, educación y empoderamiento a las personas más pobres del mundo no puede computarse sólo en dinero. Solamente la violencia por motivos de género, y solamente en los países industrializados reduce, según se estima, en un 20% los años de vida saludable de mujeres de entre 15 y 44 años de edad. El costo económico calculado, o los beneficios perdidos, deben multiplicarse por los efectos sobre los hijos, las familias y las comunidades a lo largo de las generaciones.

Los decenios de investigaciones sociales y económicas muestran que los programas de salud reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, figuran entre los programas de salud y desarrollo social con mayores beneficios en función de los costos. La educación ofrece incuestionables beneficios, especialmente para la mujer. Los adelantos hacia el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género han enriquecido las vidas y aumentado las contribuciones de innumerables mujeres.

El acceso universal a los servicios de salud reproductiva, educación universal y empoderamiento de la mujer son objetivos de desarrollo en sí mismos, pero también son condiciones para eliminar la pobreza, subsanar las brechas entre los más ricos y los más pobres del mundo y crear una sociedad mundial que sea a la vez estable y justa.

En el Capítulo 8 se consideran las recomendaciones y los recursos.

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