UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2002
Back to Main Menu
HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2002: Panorama General
State of World Population
Sections
Panorama General
Caracterización de la Pobreza
Macroeconomía, Pobreza, Población y Desarrollo
Las Mujeres y la Deigualdad de Género
Salud y Pobreza
El VIH/Sida y la Pobreza
Pobreza y Educación
Población, Pobreza y Objetivos Mundiales de Desarrollo: El Camino Hacia Adelante
Notas
Fuentes Para los Recuadros
Indicadores
Gráficos y Cuadro/a>

Overview

Introducción
La Población, el Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Otras Cuestiones Fundamentales
Cómo Alcannzar los Objetivos de Erradicación de la Pobreza

Otras Cuestiones Fundamentales

4 LOS POBRES HACEN OÍR SU VOZ

El proyecto apoyado por el Banco Mundial, Voices of the Poor (Voces de los Pobres), ilustra vívidamente la manera en que los pobres vinculan la pobreza con las altas tasas de fecundidad y la desigualdad de género.

Desde Ghana: "Los pobres, hombres y mujeres, en todas las comunidades visitadas ... consideran que la falta de dinero, el desempleo y el número excesivo de hijos son las causas principales de la pobreza. Otras causas mencionadas en la mayoría de las comunidades aluden al bajo rendimiento de los cultivos, la infertilidad de los suelos, las enfermedades y la mala salud. ... [Al enumerar] los efectos de la pobreza, cada una de las comunidades mencionó la mala salud o la muerte prematura ... En cinco comunidades, se considera que la prostitución es una consecuencia. Los pobres suelen referirse a sus familias numerosas y al estrés que esto puede agregar sobre los escasos recursos y las relaciones sociales. En casi todas [las descripciones de] las causas de la pobreza, tanto las mujeres como los hombres han incluido alumbramientos no planificados, ausencia de la planificación de la familia o número excesivo de hijos".

Desde Malawi: "Los participantes en un estudio sobre dos asentamientos urbanos ... dicen que algunos hogares son más prósperos debido a que ahora disponen de más métodos de planificación de la familia. Según una mujer pobre en Chemusa, en el pasado, las personas no utilizaban métodos de planificación de la familia y así tenían más hijos ... y en casi todos los casos era difícil presupuestar correctamente los gastos".

Desde Jamaica: "na mujer … habla en nombre de muchas otras cuando explica que toda mujer debe tener sus propios medios económicos, de modo de no sentirse desvalida ... Muchas mujeres reconocen su impulso hacia la independencia financiera y expresan su apreciación por la mayor libertad que acarrea tener un ingreso ... Otras mujeres aconsejan tener vivienda propia y finanzas propias, para no verse obligadas a permanecer en parejas abusivas ... na mujer en Cassava Piece señala que muchas mujeres trabajan ahora para no verse obligadas a tolerar la necedad de los hombres. En algunas comunidades urbanas, las mujeres mencionan que disponen de mayor libertad para escoger métodos de planificación de la familia". Fuentes

Con frecuencia, la reforma de los servicios de salud va acompañada de descentralización, para que los servicios locales puedan responder a las necesidades locales. La eficacia de la reforma depende de que se garantice la financiación - proporcionando más recursos y aprovechando mejor los fondos disponibles - y que se cuente con el apoyo del gobierno central a los servicios que no pueden suministrarse localmente.

Los sistemas de salud se focalizan en el tratamiento y la cura, de modo que es necesario adoptar medidas específicas para propiciar los servicios preventivos, como los de salud reproductiva. Las alianzas con las ONG y con las entidades del sector privado pueden ser productivas.

Los sistemas descentralizados pueden prestar mayor atención a la falta de equidad en la prestación de servicios de salud. Pueden utilizarse cargos asequibles para los usuarios de servicios, a fin de mejorar la calidad de la atención, pero los pobres no pueden sufragar pagos de ningún monto. Esos pagos han significado que millones de pobres, particularmente mujeres y niños, renuncien a la atención que necesitan. En el Capítulo 5 se consideran las cuestiones de salud.


VIH/SIDA para agravar el impacto de la pandemia, que es la principal causa de defunción en África, donde hay 28 millones de personas que viven con el VIH/SIDA. De los 40 millones de personas actualmente infectadas, todas, salvo 1,5 millón, viven en países en desarrollo. La propagación de la enfermedad se está acelerando en Europa oriental y el Asia central y cada día va en aumento la amenaza en la India y China.

La pobreza, la desigualdad y la mundialización se combinan En 2001, perdieron la vida a causa del SIDA 3 millones de personas, del total de 22 millones de vidas que la enfermedad se ha cobrado. Las defunciones a causa del SIDA han dejado a 13,4 millones de niños sin uno o ambos progenitores; estos niños constituyen un tercio del total de huérfanos. Para los pobres, esta situación significa que deben depender cada vez más de la generación de los abuelos, pero los ancianos a menudo no están en condiciones de abrirse paso en esas circunstancias. Va en aumento el número de niños pobres que carecen de todo tipo de apoyo familiar.

LA POBREZA PROPAGA EL VIH/SIDA El paludismo, la tuberculosis y las enfermedades de transmisión sexual que predisponen al contagio con el VIH son más comunes entre los pobres. Los pobres tienen menos conocimientos sobre el VIH/SIDA y están en peores condiciones de protegerse a sí mismos. Las mujeres jóvenes son especialmente vulnerables y están especialmente mal informadas: en un país africano, casi nueve de cada diez adolescentes sexualmente activas no tenían ningún conocimiento acerca del VIH/SIDA. El impacto del SIDA empobrece más a las familias afectadas.

El VIH/SIDA es un desastre demográfico, social y económico. Dado que mata a adultos predominantemente jóvenes, los países más afectados están presenciando cómo se diezma a toda una generación en edad productiva, con las consiguientes consecuencias: tragedia personal, familias sumidas cada vez más en la pobreza, comunidades amenazadas, debilitamiento de la trama social y ahora, amenaza de crisis económica.

En los países más gravemente afectados, va en aumento el número de funcionarios públicos y empleados del sector privado que enferman. A causa de la pandemia, hacia 2020 la magnitud de las economías podría ser de un 20 % a un 40% inferior a la esperada. El deterioro de los servicios públicos, como los de educación y salud, empeorará aún más la situación de los pobres. Los servicios de salud ya están fuera del alcance de muchos entre los más pobres debido al pago de honorarios por los servicios y otros gastos. La educación puede proporcionar una "vacuna social", pero los sistemas de educación y de salud se están desintegrando a medida que van muriendo los maestros y los agentes de salud.

No hay signos de que la pandemia esté perdiendo terreno. En cambio, está amenazando con arrasar a los países más populosos del mundo: la India, China e Indonesia. Un eficaz liderazgo ha tenido a raya el contagio en países como el Senegal, Tailandia y Uganda, pero son numerosos los líderes a todos los niveles que aún no han enfrentado la pandemia. Pese a numerosas declaraciones de apoyo, los miembros de la comunidad internacional aún no han aportado los recursos que necesitan los países pobres.

La enfermedad se propaga, casi en todos los casos, debido al contacto sexual sin protección, predominantemente entre hombres y mujeres. Aproximadamente un tercio de las madres contagiadas transmiten la enfermedad a sus hijos en el útero. Las mujeres son más vulnerables al contagio por razones fisiológicas y sociales y las trabajadoras del sexo tienen probabilidades mucho mayores que la población en general de contagiarse, aunque el comportamiento sexual de los hombres es mayormente responsable de la propagación de la enfermedad.

La mitad de todos los nuevos contagios con el VIH ocurren entre jóvenes de 15 a 24 años y las jóvenes mujeres tienen muchas más probabilidades de estar infectadas que los varones de su misma edad, lo cual refleja su vulnerabilidad social. Los jóvenes ignoran todo acerca de la enfermedad y sus efectos y tampoco saben cómo protegerse contra el contagio. Muchas sociedades siguen considerando que esta información no es apta para los jóvenes, pese a las abundantes pruebas de que el ejercicio de responsabilidad sexual, inclusive la abstinencia, depende, al menos en parte, de disponer de información fidedigna y oportuna, y que los jóvenes utilizarán de manera responsable la información sobre cuestiones sexuales y los servicios al respecto (15).

Frenar la pandemia significa frenar la propagación del contagio. La prevención requiere contar con información y servicios adecuados, que deberían incluir el énfasis en la abstinencia fuera del matrimonio y la fidelidad dentro de éste. Los tratamientos pueden ser útiles, pero cualquier importe es excesivo para las personas más pobres. Es preciso contar con suministros suficientes de condones masculinos y femeninos y con la motivación de las personas para usarlos. En la actualidad, sólo una persona de cada cinco tiene acceso a la información y los servicios necesarios para protegerse contra el contagio.

Las exhortaciones a "cambios en el comportamiento" no bastarán para motivar a las personas y lograr que se protejan a sí mismas, ni las facultará para que lo hagan. El VIH/SIDA acompaña la pobreza, es propagado por la pobreza y, a su vez, produce pobreza. El contagio cunde rápidamente entre los jóvenes que carecen de confianza en el presente o de esperanzas para el futuro (16).

Las estrategias eficaces para contrarrestar la epidemia no deben limitarse a la medicina y los servicios de salud, sino que deben involucrar a la comunidad. Requieren estrechas consultas con las personas a quienes tratan de prestar asistencia (17). Es fundamentalmente necesario contar con líderes fuertes y comprometidos que conduzcan mediante el ejemplo, además de la exhortación.

El Fondo Mundial para el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo logrará mucho en la lucha contra la pandemia, si la comunidad internacional proporciona los recursos necesarios.

El VIH/SIDA se considera en el Capítulo 6.


EDUCACIÓN Y POBREZA Ha mejorado el acceso a la educación básica como derecho humano, pero es mucho lo que queda por hacer. Los pobres se han beneficiado menos que quienes están en situación más desahogada. El impulso por lograr educación primaria universal ha dejado de lado a los niños pobres. En muchos países, persisten las diferencias entre zonas urbanas y zonas rurales (18).

El contenido y la calidad de la educación, así como su nivel, afectan las perspectivas de desarrollo de los niños. Las madres educadas alientan y apoyan la educación de sus hijos (19). Conocen el valor de la educación y, al mismo tiempo, están en condiciones de sufragarla. Los pobres no pueden permitirse suplementar con educación privada la que ofrecen los inadecuados sistemas públicos.

El número de hermanos y hermanas puede afectar las oportunidades de educación de un niño. Con frecuencia, las familias pobres deben escoger cuáles entre sus hijos han de recibir educación. En las familias ampliadas, los parientes a veces sufragan parte de los costos, pero las familias suelen elegir a los varones y postergar a las niñas, las que reciben escasa o ninguna educación. Es posible que los padres y las madres estén preocupados acerca de la seguridad de las niñas en la escuela o en el trayecto desde o hacia ésta. A medida que las niñas van creciendo, el embarazo es siempre un riesgo. Incluso sin esas presiones, la necesidad de ayudar a las madres en sus múltiples tareas a menudo tiene precedencia con respecto a la escolarización de las niñas. En muchos países, en los últimos decenios se ha acortado la discrepancia de género en la educación primaria, pero a veces esto sólo obedece a que los niños varones se han ido retrasando.

Muchos niños no se benefician con una familia de dos progenitores. Los más afortunados viven en familias monoparentales o en hogares de guarda de parientes, pero hay grandes y crecientes cantidades de niños abandonados, huérfanos (cada vez más debido al VIH/SIDA) o vendidos a la esclavitud sexual. Sus vidas son mayormente breves, dolorosas y desdichadas.

Para educar a los hijos de los pobres, especialmente a los que están fuera del alcance de las familias, es preciso desplegar esfuerzos especiales. La sociedad civil ayuda a llegar a los niños que no están incorporados en el sistema escolar, pero en la mayoría de los países en desarrollo, esos esfuerzos son fragmentarios. Se necesitan inversiones de enorme magnitud en la educación tanto escolar como extraescolar, dentro y fuera de las escuelas.

SALUD Y EDUCACIÓN Las madres educadas tienen hijos más saludables. Poseen más conocimientos sobre la buena nutrición y como tienen familias más pequeñas, en ellas hay menos competición para obtener alimentos. A esa combinación puede atribuirse un 43% de la reducción de la malnutrición infantil entre 1970 y 1995.

Las mujeres educadas tienen menor cantidad de hijos y menor cantidad de alumbramientos no deseados o inoportunos, pero hay otras influencias que convergen hacia el mismo fin. Las mujeres educadas suelen proceder de familias educadas y poseen conocimientos sobre la atención de la salud y la planificación de la familia, además de utilizar los servicios. La educación puede estimular el deseo de tener mejores servicios de salud y familias más pequeñas, pero la educación no puede equipararse ni a una clínica ni a un anticonceptivo. Las mujeres necesitan servicios para plasmar sus aspiraciones y satisfacer sus necesidades.

Cuando tienen menor cantidad de hijos, las familias pueden efectuar mayores inversiones en la educación de cada niño (20). Los hijos no deseados tendrán menos educación si los progenitores deben sufragarla, como ocurre cada vez con mayor frecuencia (21).

En el Capítulo 7 se trata de la educación.

 Back to top PreviousNext 
      |      Main Menu      |      Press Kit      |      Charts & Graphs      |      Indicators   |