UNFPAEl Estado de la Poblacion Mundial 2002
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2002: Panorama General
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Población, Pobreza y Objetivos Mundiales de Desarrollo: El Camino Hacia Adelante
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Panorama General

Introducción
La Población, el Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Otras Cuestiones Fundamentales
Cómo Alcannzar los Objetivos de Erradicación de la Pobreza

La Población, el Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio

La comunidad internacional se ha comprometido a alcanzar una ambiciosa meta: reducir a la mitad antes de 2015 el número de personas que viven en absoluta pobreza. Para conquistar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (véase el recuadro en la página siguiente), los líderes mundiales han aprobado varios objetivos específicos y detallados para: la esperanza de vida (una manera de medir la salud), la educación, la vivienda, la igualdad de género, el grado de apertura del intercambio comercial y la protección al medio ambiente.

En los nuevos objetivos se reconoce que la pobreza atañe a la dignidad, la oportunidad y la posibilidad de optar, así como al ingreso. Escapar a la pobreza no es una acción puramente individual. Depende del apoyo de las instituciones - la familia, el Estado, la sociedad civil, el sector privado, la comunidad local y las organizaciones culturales - así como del ámbito político, económico y social que éstas crean y el apoyo y las oportunidades que proporcionan.

Las más ambiciosas acciones realizadas en la historia humana para la consecución del bienestar del ser humano deberían servir de inspiración, pero la inspiración debe estar respaldada por algunos conocimientos prácticos.

La primera condición de éxito es el respeto a la soberanía nacional: cada país decidirá cuáles son sus propias necesidades. La cultura y la historia nacionales, y los decenios de experiencia con la cooperación internacional, fundamentarán y conformarán las acciones.

En segundo lugar, los Objetivos de Desarrollo del Milenio se refuerzan recíprocamente. Todos son prioritarios y es preciso procurarlos al mismo tiempo. Dichos objetivos coinciden con las recomendaciones de las conferencias mundiales celebradas en el decenio de 1990, cuyos análisis y planes de acción siguen vigor.

En tercer lugar, las acciones en procura de metas específicas no excluyen las acciones en otros ámbitos, y es posible que las requieran: mitigación de la deuda, regímenes de intercambio comercial y disposiciones relativas a las inversiones, así como asistencia para el desarrollo.

Finalmente, para lograr éxito se requiere el compromiso de todos los países y de los sectores privado y público.

2 LOS PROGRAMAS DE PLANIFICACIÓN DE LA FAMILIA DAN BUENOS RESULTADOS

Los programas de planificación de la familia y la asistencia en materia de población propician menores tasas de fecundidad. Puede atribuirse a esos programas casi un tercio de la declinación mundial de las tasas de fecundidad entre 1972 y 1994. Esa contribución se sumó a las de la educación, la proporción de la mano de obra agrícola con respecto a la fuerza laboral total, el PIB per cápita, la proporción de población residente en zonas urbanas, los niveles de nutrición y el período transcurrido. Los efectos de los programas sobre las tasas de fecundidad fueron particularmente fuertes en Asia (adonde es posible atribuirles más de dos tercios de la declinación), fueron intermedios en América Latina y los Estados árabes y fueron débiles en África.

Los efectos sobre la fecundidad no deseada fueron aún más patentes. Según algunos análisis, se debe a los programas de población de un 40% a un 50% del cambio. Esos programas reducen la fecundidad no deseada al proporcionar acceso a servicios de salud reproductiva e involucrando a las organizaciones no gubernamentales (ONG) y al sector privado. El acceso universal a los servicios posibilitaría que las mujeres y sus compañeros tuvieran sólo el número de hijos que desean tener. Las comparaciones entre países indican que solamente la ausencia de acceso universal causa una diferencia de hasta un tercio en la tasa de utilización de métodos anticonceptivos modernos.

Las actividades de educación, información y comunicación son importantes para el éxito de los programas de población. na mejor información hace posible y aceptable que las comunidades y las familias hablen de todo tipo de cuestiones relativas a la salud reproductiva y actúen al respecto: cómo reducir las tasas de defunción de madres, menores de un año y niños en general y prevenir los alumbramientos no planificados; cómo alentar el intercambio de ideas y la adopción conjunta de decisiones por las mujeres y sus compañeros; cómo liberar a las mujeres para que puedan tener una más amplia participación social; y cómo reducir el estigma del VIH y enfrentar la amenaza que representa esta enfermedad.

La continuación del progreso depende de que continúen las inversiones, tanto nacionales como internacionales. A partir de 1969, el Fondo de Población de las Naciones nidas (UNFPA) ha sido la mayor fuente multilateral de asistencia en materia de población, pues ha aportado unos 6.000 millones de dólares a programas de población. Fuentes

En la series de grandes conferencias internacionales del decenio de 1990 se elaboró una agenda de acción social contra la pobreza, centrada en las personas individuales, hombres y mujeres. Los propósitos principales son lograr mejoras en la salud y la educación, con carácter de metas personales y, al mismo tiempo, como bienes públicos.

En lo concerniente a la salud, la reciente iniciativa sobre salud y macroeconomía recientemente emprendida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial apoya firmemente esa agenda, focalizando la atención en la lucha contra el paludismo, la tuberculosis y el VIH/SIDA, así como otras enfermedades infecciosas y medioambientales (5).

En lo tocante a la población, en 1994 la CIPD hizo suya la amplia definición positiva de salud propuesta por la OMS, de "un estado general de bienestar físico, mental y social" y no de "mera ausencia de enfermedades o dolencias" (6), y convino en que el derecho humano a la salud incluye la salud reproductiva. La Conferencia también hizo suyas las metas de educación universal y de eliminación de la brecha de género en la educación. El consenso internacional, anterior y posterior a la CIPD, reconoce explícitamente la importancia de las tendencias demográficas - crecimiento de la población, ubicación y desplazamientos de ésta, estructura de edades, y tasas de fecundidad y mortalidad - sobre todos los aspectos del desarrollo.

Se ha prestado creciente atención a los lugares donde hay grandes poblaciones de refugiados o personas desplazadas. Los desastres naturales, los conflictos y los disturbios sociales han dejado a millones de personas fuera del alcance de instituciones o sistemas de gobernabilidad en funcionamiento. Las situaciones de emergencia pueden ser a corto o largo plazo. Al aportar servicios inmediatos, sumados a acciones duraderas para el desarrollo y a medios de reasentar definitivamente a esas poblaciones, se aporta una importante contribución a la lucha contra la pobreza. El progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio debe incluir a las personas que están en situación tan desesperada.

El acuerdo internacional sobre las cuestiones de población ha sido afirmado y repetido (7) tan a menudo que se suele dar por sentado su impacto demográfico. Los encargados de formular políticas incorporan sin titubeos en sus planes hipótesis demográficas, por ejemplo, acerca de la declinación de la fecundidad. Pero los buenos resultados demográficos dependen de contar con buenas políticas, basadas en datos de buena calidad. El éxito de las acciones depende por sobre todo de empoderar a cada individuo y cada pareja para que efectúen opciones libres.

LA SALUD REPRODUCTIVA, LA PLANIFICACIÓN DE LA FAMILIA Y LAS ACCIONES EN MATERIA DE LA POBLACIÓN PROMUEVEN
LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO

   Objetivo 1: Erradicar la extrema pobreza y el hambre
  • La planificación voluntaria de la familia puede ayudar a la gente a tener el número de hijos, grande o pequeño, que desea y a decidir cuándo tenerlos.
  • La reducción de las tasas de fecundidad abre la "oportunidad demográfica" de acelerar el desarrollo social y económico.
  • Las familias numerosas diluyen los bienes de los hogares más pobres. Los alumbramientos no planificados agravan la pobreza de los hogares.
  • Las familias más pequeñas posibilitan mayores inversiones en la salud y la educación de cada niño.
  • La mejora de los datos sobre las personas y sus necesidades promoverá la formulación de políticas y la focalización de los programas de desarrollo, además de mejorar la rendición de cuentas.
  • La migración dentro de un mismo país y entre distintos países puede ser beneficiosa y plantea retos tanto en el lugar de origen como en el lugar de destino. Las políticas adecuadas pueden contribuir a maximizar los beneficios a las comunidades y las personas pobres.
  • Un mejor espaciamiento de los hijos reduce la competición para obtener alimentos dentro del hogar y mejora la nutrición infantil.


   Objetivo 2: Lograr la educación primaria universak

  • Los intentos de llegar a la educación universal han dejado rezagados a los niños pobres.
  • Cuando hay grandes cantidades de hijos en las familias pobres, algunos hijos no reciben educación. Para otros, es posible que la educación quede demorada, interrumpida o abreviada.

  • En las familias pobres, lo probable es que las niñas, más que los niños varones, queden privadas de educación.

  • La continuación de la educación depende de que se eviten los embarazos no deseados. La iniciación precoz de la actividad sexual aumenta el riesgo de abandono escolar. En África al sur del Sahara, entre 8% y 25% de las tasas de abandono escolar son resultado del embarazo.

  • El matrimonio precoz interrumpe la educación de las niñas.


   Objetivo 3: Promover la igualdad género y el empoderamiento de la
                     mujer

  • El progreso hacia la igualdad de género comienza con los indicadores comunes de alfabetización y educación. Continúa con la atención de la salud, incluido el control personal y voluntario de la propia fecundidad. Es importante que las familias y las sociedades acepten la más amplia participación de la mujer y eliminen los obstáculos que la impiden.

  • Las niñas y las mujeres necesitan ámbitos donde estén protegidas contra la violencia por motivos de género, inclusive en el recorrido hacia la escuela y desde ella, y dentro de la escuela misma.


   Objetivo 4: Reducir la mortalidad en la infancia

  • Las más altas tasas de mortalidad de niños menores de 1 año y de niños en general corresponden a las madres más jóvenes y a los alumbramientos muy próximos entre sí.
  • Las altas tasas de fecundidad reducen la atención de la salud de los niños.
  • Los hijos no deseados tienen más probabilidades de morir que los hijos deseados.
  • La muerte de la madre incrementa el riesgo de que sus hijos mueran.


   Objetivo 5: Mejorar la salud materna

  • La atención durante el embarazo, el parto y el puerperio y la atención obstétrica de emergencia salvan vidas de mujeres.
  • El embarazo es más riesgoso en la temprana juventud. Cada año, más de 100.000 mujeres corren riesgo de fístula obstétrica y más de 2 millones de mujeres ya padecen esas lesiones y están estigmatizadas.
  • El riesgo a lo largo de toda la vida de una mujer de defunción y enfermedad derivadas de la maternidad depende del número de sus embarazos y de las condiciones de seguridad en que estos ocurran.
  • La planificación de la familia salva vidas de mujeres. Reduce el número de embarazos no deseados, abortos realizados en malas condiciones y defunciones maternas. Al empoderar a la mujer, será posible que ésta haga frente a las condiciones sociales que ponen en peligro su salud y su vida.


   Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, la tuberculosis, el paludismo
                       y otras enfermedades

  • La mitad de los nuevos contagios con el VIH ocurren entre los jóvenes. Para prevenir la infección es preciso facultar a los jóvenes para que se protejan a sí mismos contra las enfermedades de transmisión sexual. Esto abarca impartir enseñanzas relativas a la abstinencia fuera del matrimonio, la fidelidad dentro de éste y el comportamiento responsable en todas las circunstancias, incluso el uso responsable de condones.
  • Es menester suministrar condones masculinos y femeninos, en respuesta a las necesidades. Los países pobres necesitan sistemas que garanticen un suministro adecuado de productos de salud reproductiva y también necesitan apoyo para establecer y abastecer el sistema.

  • Los programas integrados de salud reproductiva que satisfacen diversas necesidades a lo largo de todo el ciclo de la vida alentarán el uso de los servicios de salud y proporcionarán oportunidades adicionales de responder integralmente a las necesidades de salud. Las cambiantes estructuras de edades impondrán ajustes a largo plazo en los sistemas de salud.

  • La pandemia tiene graves implicaciones para el logro de los demás objetivos, en particular, 1 a 5.


   Objetivo 7: Asegurar la sostenibilidad del medio ambiente

  • El equilibrio entre el uso de los recursos y las necesidades ecológicas dependerá decisivamente del crecimiento de la población, de la ubicación de ésta, de sus movimientos, de los patrones de uso de los recursos y del manejo de los residuos.
  • El rápido crecimiento de las poblaciones rurales pobres impone un enorme estrés al medio ambiente de distintas localidades. Los pobres necesitan tecnologías a fin de conciliar sus demandas sobre los recursos; también necesitan mejor educación y mejores servicios de salud, inclusive los de salud reproductiva, para mejorar el bienestar y reducir las tasas de fecundidad. Las políticas apropiadas reducirán la migración hacia las ciudades y promoverán un crecimiento sostenible de la población rural.

  • La mejora sostenible en las vidas de habitantes de barrios marginales y de tugurios dependerá de las políticas que se adopten para abordar las altas tasas de crecimiento urbano, resultantes de los aumentos vegetativos y las migraciones.


   Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

  • Los programas de población y salud reproductiva han quedado rezagados en los países menos adelantados, donde hay altos niveles de mortalidad y de fecundidad no deseada. Esos países recogerán los máximos beneficios del aumento de la asistencia internacional y la condonación de su deuda, además de destinar recursos nacionales a la salud y la educación, y aprovecharlos eficazmente. Dichos países necesitan medicamentos esenciales a precios asequibles para el tratamiento del VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis, y un suministro seguro de anticonceptivos.
  • Entre 2000 y 2015 casi 1.500 millones de jóvenes, varones y mujeres, se sumarán al grupo de edades de 20 a 24 años. Esos jóvenes, y centenares de millones de adolescentes, estarán buscando trabajo. Si encuentran empleo, impulsarán el crecimiento; si no lo encuentran, intensificarán la inestabilidad política.



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