¿Cómo podemos asegurar el bienestar de la creciente población humana y, al mismo tiempo, proteger el medio ambiente natural?

Será esencial realizar—y financiar suficientemente—las acciones convenidas internacionalmente para reducir la pobreza, ampliar los medios de acción de la mujer y promover el desarrollo social, se afirma en el informe El Estado de la Población Mundial 2001, publicado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP)

El aumento de la población y del consumo están alterando al planeta en una escala sin precedentes. En todas partes hay signos de estrés: destrucción de hábitat naturales, especies amenazadas, suelos degradados, aire y agua contaminados y derretimiento de los casquetes polares a causa del calentamiento mundial.

Tanto el aumento de la riqueza—conducente a niveles sin precedentes de consumo de recursos, contaminación y producción de desechos —como la persistente pobreza contribuyen a los problemas del medio ambiente. Ambos factores están vinculados a las cuestiones de población.

A partir de 1960, se ha duplicado la población mundial hasta llegar a 6.100 millones de personas y ese crecimiento se ha producido mayormente en los países más pobres; según las proyecciones, la población ha de llegar a 9.300 millones hacia 2050. Es cada vez mayor el número de personas que están utilizando mayor cantidad de recursos y más intensamente y dejando sobre el planeta una "huella" mayor que nunca jamás.

Será publicado el 7 de noviembre de 2001

Los periodistas pueden solicitar ejemplares adelantados de El Estado de la Impreso en papel reciclado. Después de su utilización, el material impreso puede ser reciclado.

El informe se publica en árabe, español, francés y ruso y estará disponible en el sitio del FNUAP en la Web www.unfpa.org

Población Mundial 2001 si lo solicitan a:

The State of World Population report 
United Nations Population Fund
220 E. 42nd St.
New York, NY 10017
Estados Unidos de América
Fax: +1-212-557-6416
E-mail: joaquin@unfpa.org

Los países más ricos, donde reside un 20% de la población mundial, tienen un 86% del total del consumo privado; el 20% más pobre de la población, sólo 1,3%. 

Al mismo tiempo que la pobreza y la limitada disponibilidad de tierras están llevando a muchas personas pobres a aumentar las presiones que ejercen sobre los frágiles recursos naturales a fin de poder sobrevivir. 

Las mujeres constituyen más de la mitad de la mano de obra agrícola del mundo y, en la mayoría de los casos, administran los recursos del hogar; sin embargo, con frecuencia se les deniega el derecho a ser propietarias de tierras o a heredarlas. Muchas mujeres están atrapadas en una espiral viciosa de degradación medioambiental, pobreza, alta fecundidad y limitadas oportunidades.

Educar a las mujeres y posibilitar que tengan sólo el número de hijos que desean redundará en familias más pequeñas y crecimiento más lento de la población. Así se aliviaría la presión sobre el medio ambiente y se ganaría tiempo para adoptar decisiones de importancia crucial.

En los últimos 30 años, se ha multiplicado por seis el consumo de agua. Hacia 2050, 4.200 millones de personas estarán viviendo en países que no satisfacen la necesidad diaria de 50 litros de agua por persona para atender a las necesidades básicas. 

Hay unos 800 millones de personas crónicamente desnutridas y 2.000 millones de personas que carecen de seguridad alimentaria. En los países pobres, se está deteriorando la capacidad de producción de alimentos debido a la degradación de los suelos y a la escasez de agua.

En el siglo XX, las emisiones de anhídrido carbónico a consecuencia de la utilización de combustibles fósiles se multiplicarán 12 veces, contribuyendo a la tendencia al calentamiento mundial que tendrá graves efectos medioambientales y sociales. Las tasas de deforestación han llegado a los niveles más altos registrados en la historia. 

En el informe El Estado de la Población Mundial 2001 se examinan a fondo esos problemas y se señala que los recientes acuerdos mundiales ("hitos" en el camino hacia el desarrollo sostenible) apuntan hacia algunas soluciones. 

La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) celebrada en 1994, vinculó la protección del medio ambiente con la adopción de decisiones individuales, la igualdad de género y el derecho a la salud reproductiva. Al poner en práctica las recomendaciones de la CIPD para el desarrollo, se contribuirá a eliminar la pobreza y proteger el medio ambiente.

"Río+10", el examen a realizarse el próximo año de la aplicación del acuerdo concertado en la Cumbre para la Tierra en 1992, ofrecerá la oportunidad de incorporar el programa social de la CIPD y de otras conferencias celebradas en el decenio de 1990—inclusive la educación para todos y el acceso universal a los servicios de salud reproductiva y planificación de la familia—en iniciativas para promover el desarrollo sostenible. El informe Huellas e hitos: Población y cambio del medio ambiente se dará a conocer el 26 de septiembre de 2001.