C A P I T U L O 4
Alianzas y Ampliación de los Medios de AcciónP

Foto: Una agente de salud de una ONG comunitaria
enseña cómo usar el condón a un grupo de aldeanas de Bangladesh.
Los grupos de la sociedad civil están desempeñando un papel
cada vez más importante en la puesta en práctica del Programa de Acción de la
CIPD.
El Programa de Acción de la CIPD refleja un consenso entre los gobiernos, pero
reconoce que para que el concepto de desarrollo centrado en las aspiraciones y los valores
de los seres humanos tenga efecto práctico será necesaria la colaboración entre los
gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional. Muchos de los problemas fueron
señalados primeramente a la atención nacional e internacional por organizaciones ajenas
a los gobiernos y para poner en práctica sus recomendaciones es necesario pasar a la
acción, realizar tareas de promoción y conducción y recibir retroinformación de muchos
participantes diferentes.
En un primer plano figuran los promotores de cuestiones de salud, incluidas las
organizaciones de planificación de la familia, los grupos interesados en la educación,
las organizaciones de mujeres y los interesados en la familia. También han quedado
involucrados otros grupos, con una gama más amplia de intereses, entre ellos muchos a los
que preocupan el desarrollo económico, la pobreza, el medio ambiente, las cuestiones
urbanas, los derechos humanos, y las cuestiones religiosas y éticas. Uno de los más
importantes signos de progreso en la aplicación del Programa de Acción durante los
últimos cinco años ha sido la creciente participación de organizaciones ajenas a los
gobiernos.
El naciente concepto de sociedad civil
Este proceso ha suscitado que se preste una renovada atención a las diversas
organizaciones de la sociedad civil y a las relaciones entre ellas y el sector público.
Las organizaciones de la sociedad civil tienen distintas formas, pero es posible
describirlas como una gama de asociaciones, organizaciones e instituciones que congregan a
personas cuyos intereses son similares. Abarcan grupos de voluntarios, entidades del
sector privado y sus grupos y asociaciones, organizaciones culturales y grupos de
promoción. Entre sus componentes figuran: cooperativas, sindicatos, grupos de autoayuda y
promoción de la microempresa, grupos de mujeres, grupos de promoción de la salud y del
desarrollo, así como de los servicios, asociaciones empresariales, organizaciones de
beneficencia, órganos confesionales, sindicatos, partidos políticos, clanes y otros
sistemas basados en la familia, grupos de gestión ante las autoridades, movimientos
sociales, partidos políticos, asociaciones profesionales, grupos de hombres, grupos de
jóvenes; en síntesis, toda la gama de maneras en que pueden agruparse las personas que
se reúnen para expresar sus opiniones y alcanzar sus fines por vías diferentes de las
oficiales del Estado 1 .
El Estado puede estar asociado, en diferentes grados y en diferentes ámbitos, con
varios de esos grupos (por ejemplo, como patrocinador, aliado, organizador, financista,
administrador, otorgador de licencias o regulador), pero el papel y las responsabilidades
especiales del Estado son distintos. Con frecuencia se utiliza la denominación
"organización no gubernamental" (ONG) para referirse a grupos que no son parte
del aparato estatal pero, en general, se entiende que dicha denominación tiene menor
amplitud que la de organización de la sociedad civil 2
.
Los parlamentarios desempeñan un papel especial en cuanto a las acciones nacionales.
Esblecen un puente entre la sociedad civil y el sector público, pues proporcionan una voz
a grupos locales, líderes y otros elementos influyentes de las comunidades y del
electorado. Los líderes locales y las personas que gozan de respeto también pueden
contribuir a movilizar, mediar y unificar la opinión y la acción.
Las ONG nacionales e internacionales han sido una parte importante del proceso de la
CIPD y la ulterior aplicación del Programa de Acción y el examen de éste. Cuando se
celebró en 1994 el tercer período de sesiones del Comité Preparatorio, en el cual se
negoció el texto final del Programa de Acción, se habían acreditado 934 ONG. Al
celebrarse la propia CIPD, habían sido acreditadas 1.254 ONG de 138 países. Las ONG
participaron, o bien directamente (cuando sus representantes eran miembros de las
delegaciones de los países) o bien indirectamente (como promotoras y participantes en el
Foro de ONG). Las ONG y otras organizaciones de la sociedad civil también han participado
activamente en la evaluación del adelanto logrado después de la CIPD. En julio de 1998,
se celebró en Dhaka (Bangladesh) una reunión de mesa redonda sobre la alianza con la
sociedad civil 3 . En febrero de 1999 también
se celebraron en La Haya el Foro de las ONG y el Foro de la Juventud, que atrajeron a
representantes de países de todo el mundo 4 .
También se acreditó a las ONG que realizaron actividades para la aplicación del
Programa de Acción, a fin de que participaran en las reuniones preparatorias del período
extraordinario de sesiones de la Asamblea General celebrado en 1999.
En los años transcurridos después de la CIPD, ha seguido madurando la relación entre
las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos. En muchos países, entre ellos
muchos países en desarrollo, las ONG han avanzado hacia una mayor participación en la
adopción de decisiones. Con frecuencia se las incluye en los debates sobre políticas
nacionales de población y en las delegaciones oficiales a conferencias internacionales y
regionales. Las ONG no sólo son paladines de la salud reproductiva y los derechos
reproductivos, así como de la equidad de género, sino que también realizan programas
para mejorar la condición jurídica y social de la mujer y la vigencia de los derechos de
ésta, así como los servicios de salud reproductiva.
La CIPD constituyó un hito en el reconocimiento de las ONG como auténticas aliadas de
los gobiernos en la planificación, realización, vigilancia y evaluación de políticas y
programas. No obstante, en la encuesta sobre el terreno realizada por el FNUAP en 1998,
sólo 49 de 114 países informaron de que habían adoptado medidas importantes para
promover la participación de las ONG en diversas etapas de la aplicación de políticas y
la realización de programas.
Otros 26 países han adoptado medidas sustanciales para fortalecer la capacidad
institucional de la sociedad civil. Algunos países han emprendido ambos tipos de
actividades, de modo que hay un total de 56 países que han adoptado decisivas medidas
para fortalecer las alianzas con la sociedad civil. Hay 19 países que cuentan con
representantes de las ONG y otros miembros de la sociedad civil en los organismos
nacionales encargados de formular políticas o en otros comités que abordan cuestiones de
población y desarrollo y, más recientemente, de salud reproductiva.
Hay 19 países que han incluido a las ONG en las consultas y los diálogos sobre
aplicación de políticas y realización de programas. Hay 11 países que han establecido
comités de coordinación para actividades de las ONG y 10 países que han creado un
ámbito propicio a la sociedad civil, al establecer procedimientos oficiales de
inscripción, proporcionar incentivos impositivos o permitir más amplios mecanismos de
financiación.
Se han logrado adelantos sustanciales, pero cinco años después de El Cairo, las
alianzas entre los gobiernos y las entidades de la sociedad civil no son completas y en
algunos países, incluso no se las reconoce. La gama de actividades de las organizaciones
de la sociedad civil y las ONG en todo el mundo es demasiado amplia y diversa como para
reflejarla en un único informe. Los ejemplos que se van a presentar tienen naturaleza
sólo indicativa.
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dirigirse a:
United Nations Population Fund,
Information and External Relations Division,
220 E. 42nd Street, New York, NY 10017,
Estados Unidos de América.
Tel.: 212-297-5020;
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