| Información y servicios para adolescentes Los
jóvenes enfrentan muchos riesgos de salud; no obstante, reciben insuficiente
información, orientación y servicios que los ayuden a conducirse en la difícil
transición hacia la adultez. Los adolescentes necesitan apoyo para crear autoestima,
desarrollar aptitudes para la vida, inclusive la conducción de las relaciones íntimas, y
practicar igualdad de género. Los progenitores tienen la responsabilidad principal: es
preciso que participen en el diseño de programas para adolescentes y que se los aliente a
conversar con sus hijos acerca de la sexualidad y la salud reproductiva. Muchos estudios
han indicado que, al dar mejor información, se alienta la responsabilidad de los
adolescentes, incluida la abstinencia 51 .
GRAFICO 7
Porcentaje de Mujeres Jóvenes
que tienen Actividad Sexual y Usan Métodos
de Planificación de la Familia
Paises Seleccionados

En la mayoría de las culturas, las normas de género crean un doble estándar sexual
para las niñas y los varones 52 . Es frecuente
que las niñas carezcan de la información y las oportunidades que se ofrecen a los niños
varones, aun cuando ellas corren mayor riesgo 53
. La procreación precoz restringe las oportunidades que las niñas tendrán en la vida.
En muchos países, no se permite que las niñas que han quedado embarazadas sigan
asistiendo a la escuela. En otros, se valora más la educación de los varones que la de
las niñas: éstas representan dos tercios de más de 130 millones de niños que no
asisten a la escuela. En Kenya solamente, cada año 10.000 niñas abandonan la escuela
debido al embarazo 54 .
En muchos países, el tema de la sexualidad en la adolescencia y la salud
reproductiva sigue siendo políticamente delicado y los servicios de salud reproductiva y
la información al respecto no llegan a la mayoría de los adolescentes. No obstante, hay
unos 55 países que han adoptado medidas programáticas y formulado políticas para
abordar las necesidades de los adolescentes en materia de salud, incluida la salud
reproductiva. Algunos, como Jamaica, están colocando a los adolescentes en el centro de
sus estrategias de salud reproductiva. Burkina Faso fue uno de los primeros países del
África occidental que iniciaron programas de salud reproductiva orientados a satisfacer
las necesidades de los jóvenes. El elemento central ha sido el establecimiento en zonas
urbanas de centros para la juventud que ofrecen servicios de salud reproductiva y
educación de los jóvenes por otros jóvenes.
Los estudios indican que la educación sobre vida en familia debería comenzar cuanto
antes y en algunos países, incluso antes de la adolescencia, para ayudar a los jóvenes
durante los años en que están llegando a la pubertad, aprendiendo acerca de su
sexualidad y comenzando a interesarse en cuestiones sexuales 55
.
RECUADRO
18
--------------
La educación de jóvenes por otros jóvenes
a fin de reducir el embarazo en la adolescencia
En la República Dominicana, el embarazo ha pasado a ser la principal causa de
defunción de mujeres de entre 15 y 19 años de edad. En este grupo de edades, casi una de
cada cuatro adolescentes, o bien está embarazada o bien ya ha dado a luz. En las
comunidades marginales que rodean a las ciudades importantes, donde se concentra el 64% de
la población, hay pocos servicios de salud para jóvenes.
Dos organizaciones no gubernamentales la Asociación Dominicana de Bienestar de
la Familia (PROFAMILIA) y el Instituto Dominicano de Desarrollo Integrado (IDDI)
han estado trabajando desde 1997 para ampliar el acceso de los jóvenes a los servicios de
salud reproductiva y de educación sexual en 36 vecindarios de Santo Domingo y en tres
ciudades de menor magnitud.
El proyecto, que utiliza la educación y el asesoramiento de jóvenes por otros
jóvenes, se propone reducir las tasas de embarazo en la adolescencia y de contagio con
las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA, creando más conciencia entre los
jóvenes acerca de los riesgos de salud que entrañan las relaciones sexuales sin
protección. Se alienta a los adolescentes a que aplacen su primera relación sexual o
sean fieles a su pareja.
Se ha impartido capacitación a unos 360 adolescentes para que se desempeñen como
asesores voluntarios de otros adolescentes sobre cuestiones de salud sexual y salud
reproductiva. Cada uno asesora a entre 15 y 30 jóvenes y distribuye material educacional
y, cuando los progenitores dan su consentimiento, también métodos anticonceptivos
(condones, espermicidas y píldoras, después de que un médico las haya recetado por
primera vez); remiten los casos especiales a los servicios de salud y efectúan un
seguimiento de esos casos. Los jóvenes asesores también realizan reuniones cívicas y
ofrecen representaciones teatrales para sus comunidades.
En dos años, en virtud del proyecto se ha asesorado a casi 9.000 jóvenes, el 30% de
los cuales no asisten a la escuela. El aumento de la demanda ha suscitado actividades
educacionales abiertas en escuelas, iglesias y lugares de reunión de la comunidad. Se han
establecido firmes vínculos de apoyo entre los asesores y sus clientes, como se puso de
manifiesto tras el devastador huracán Georges. En virtud del proyecto, también se ha
capacitado a 90 médicos, enfermeras y psicólogos del Ministerio de Salud en atención
integrada de la salud de los adolescentes; y se ha preparado un manual sobre salud sexual
y salud reproductiva, un videofilme y otros materiales educacionales. |
Los mensajes para los jóvenes que tienen actividad sexual deberían ser
diferentes de los dirigidos a quienes no han iniciado una actividad sexual 56 y tan específicos como fuera posible. Por
ejemplo, en un estudio se informó de que los jóvenes albaneses quieren información
práctica, tal como la manera de evitar que se rompan los condones y la anticoncepción de
emergencia 57 .
Dado que las relaciones sexuales sin protección entrañan riesgos de embarazo no
deseado para las adolescentes y colocan tanto a las jóvenes como a los varones en riesgo
de contagio con enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, los
adolescentes no sólo necesitan servicios preventivos sino también servicios acogedores,
incluidos los de diagnóstico, tratamiento, información y asesoramiento. El personal
clínico necesita capacitación especial para prestarles apoyo sin emitir juicios de valor
58 . Los jóvenes también necesitan
información sobre la planificación de la familia y las enfermedades de transmisión
sexual, incluido el VIH/SIDA.
La experiencia recogida 59 en todo el
mundo ha indicado que los programas para adolescentes deberían:
- Reconocer y abordar el hecho de que las necesidades programáticas de los jóvenes
difieren, en función de su experiencia sexual y otras características clave.
- Comenzar con lo que los jóvenes quieren y lo que ya están haciendo para obtener
servicios de salud reproductiva e información al respecto.
- Incluir como acción fundamental la adquisición de conocimientos prácticos (tanto
genéricos como específicos para la salud reproductiva).
- Involucrar a los adultos en la creación de ámbitos más seguros y que brinden más
apoyo, en que los jóvenes se puedan desarrollar y aprender a conducir sus vidas, incluido
lo concerniente a su salud sexual y su salud reproductiva.
- Utilizar una mayor variedad de ámbitos y fuentes privadas y públicas, clínicas
y no clínicas para proporcionar servicios de salud sexual y salud reproductiva e
información al respecto.
- Aprovechar al máximo lo existente. Basarse en los programas y servicios existentes y
vincularlos de maneras nuevas y flexibles, para que lleguen a cantidades mucho mayores de
jóvenes.
Las ONG han desplegado intensas actividades para ensayar nuevos enfoques a fin de
llegar a los adolescentes, entre ellos, la educación de jóvenes por otros jóvenes, la
adquisición de conocimientos prácticos, el asesoramiento y otros servicios. Actualmente
también se reconoce que fomentar la comprensión y el apoyo de los adultos en la familia
y en la comunidad representa una inversión clave. En Colombia, la Asociación PROFAMILIA,
una ONG, además de muchas otras actividades de salud reproductiva y ampliación de los
medios de acción de la mujer, apoya la educación sobre salud sexual y salud reproductiva
en centros para los jóvenes en 20 ciudades del país.
En Kenya, una canción que tuvo gran éxito, I Need to Know, ofrecida por jóvenes
músicos de Nairobi, ha ayudado a los adolescentes a solicitar que se agreguen a los
servicios escolares de salud las cuestiones de salud reproductiva. En las Islas Marshall,
mediante el programa de Jóvenes para los Jóvenes, educadores capacitados ofrecen
educación a los jóvenes, sus familias y la comunidad, abarcando temas como el embarazo
en la adolescencia, las enfermedades de transmisión sexual, el VIH/SIDA, las
toxicomanías y la desnutrición. Ese programa también satisface las necesidades
anticonceptivas de los adolescentes.
| MENU PRINCIPAL | INDICE
| SIGUIENTE PAGINA |
Para obtener más información, sírvase
dirigirse a:
United Nations Population Fund,
Information and External Relations Division,
220 E. 42nd Street, New York, NY 10017,
Estados Unidos de América.
Tel.: 212-297-5020;
fax: 212-557-6416.
Correo electrónico: ryanw@unfpa.org. |