UNFPAState of World Population 2002
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CAPITULO   3
Salud Reproductiva y Derechos Reproductivos

Información y servicios para adolescentes

Los jóvenes enfrentan muchos riesgos de salud; no obstante, reciben insuficiente información, orientación y servicios que los ayuden a conducirse en la difícil transición hacia la adultez. Los adolescentes necesitan apoyo para crear autoestima, desarrollar aptitudes para la vida, inclusive la conducción de las relaciones íntimas, y practicar igualdad de género. Los progenitores tienen la responsabilidad principal: es preciso que participen en el diseño de programas para adolescentes y que se los aliente a conversar con sus hijos acerca de la sexualidad y la salud reproductiva. Muchos estudios han indicado que, al dar mejor información, se alienta la responsabilidad de los adolescentes, incluida la abstinencia 51 .

GRAFICO 7
Porcentaje de Mujeres Jóvenes
que tienen Actividad Sexual y Usan Métodos

de Planificación de la Familia
Paises Seleccionados

En la mayoría de las culturas, las normas de género crean un doble estándar sexual para las niñas y los varones 52 . Es frecuente que las niñas carezcan de la información y las oportunidades que se ofrecen a los niños varones, aun cuando ellas corren mayor riesgo 53 . La procreación precoz restringe las oportunidades que las niñas tendrán en la vida. En muchos países, no se permite que las niñas que han quedado embarazadas sigan asistiendo a la escuela. En otros, se valora más la educación de los varones que la de las niñas: éstas representan dos tercios de más de 130 millones de niños que no asisten a la escuela. En Kenya solamente, cada año 10.000 niñas abandonan la escuela debido al embarazo 54 .

 En muchos países, el tema de la sexualidad en la adolescencia y la salud reproductiva sigue siendo políticamente delicado y los servicios de salud reproductiva y la información al respecto no llegan a la mayoría de los adolescentes. No obstante, hay unos 55 países que han adoptado medidas programáticas y formulado políticas para abordar las necesidades de los adolescentes en materia de salud, incluida la salud reproductiva. Algunos, como Jamaica, están colocando a los adolescentes en el centro de sus estrategias de salud reproductiva. Burkina Faso fue uno de los primeros países del África occidental que iniciaron programas de salud reproductiva orientados a satisfacer las necesidades de los jóvenes. El elemento central ha sido el establecimiento en zonas urbanas de centros para la juventud que ofrecen servicios de salud reproductiva y educación de los jóvenes por otros jóvenes.

Los estudios indican que la educación sobre vida en familia debería comenzar cuanto antes y en algunos países, incluso antes de la adolescencia, para ayudar a los jóvenes durante los años en que están llegando a la pubertad, aprendiendo acerca de su sexualidad y comenzando a interesarse en cuestiones sexuales 55 .

RECUADRO 18
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La educación de jóvenes por otros jóvenes
a fin de reducir el embarazo en la adolescencia

En la República Dominicana, el embarazo ha pasado a ser la principal causa de defunción de mujeres de entre 15 y 19 años de edad. En este grupo de edades, casi una de cada cuatro adolescentes, o bien está embarazada o bien ya ha dado a luz. En las comunidades marginales que rodean a las ciudades importantes, donde se concentra el 64% de la población, hay pocos servicios de salud para jóvenes.

Dos organizaciones no gubernamentales — la Asociación Dominicana de Bienestar de la Familia (PROFAMILIA) y el Instituto Dominicano de Desarrollo Integrado (IDDI) — han estado trabajando desde 1997 para ampliar el acceso de los jóvenes a los servicios de salud reproductiva y de educación sexual en 36 vecindarios de Santo Domingo y en tres ciudades de menor magnitud.

El proyecto, que utiliza la educación y el asesoramiento de jóvenes por otros jóvenes, se propone reducir las tasas de embarazo en la adolescencia y de contagio con las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA, creando más conciencia entre los jóvenes acerca de los riesgos de salud que entrañan las relaciones sexuales sin protección. Se alienta a los adolescentes a que aplacen su primera relación sexual o sean fieles a su pareja.

Se ha impartido capacitación a unos 360 adolescentes para que se desempeñen como asesores voluntarios de otros adolescentes sobre cuestiones de salud sexual y salud reproductiva. Cada uno asesora a entre 15 y 30 jóvenes y distribuye material educacional y, cuando los progenitores dan su consentimiento, también métodos anticonceptivos (condones, espermicidas y píldoras, después de que un médico las haya recetado por primera vez); remiten los casos especiales a los servicios de salud y efectúan un seguimiento de esos casos. Los jóvenes asesores también realizan reuniones cívicas y ofrecen representaciones teatrales para sus comunidades.

En dos años, en virtud del proyecto se ha asesorado a casi 9.000 jóvenes, el 30% de los cuales no asisten a la escuela. El aumento de la demanda ha suscitado actividades educacionales abiertas en escuelas, iglesias y lugares de reunión de la comunidad. Se han establecido firmes vínculos de apoyo entre los asesores y sus clientes, como se puso de manifiesto tras el devastador huracán Georges. En virtud del proyecto, también se ha capacitado a 90 médicos, enfermeras y psicólogos del Ministerio de Salud en atención integrada de la salud de los adolescentes; y se ha preparado un manual sobre salud sexual y salud reproductiva, un videofilme y otros materiales educacionales.

Los mensajes para los jóvenes que tienen actividad sexual deberían ser diferentes de los dirigidos a quienes no han iniciado una actividad sexual 56 y tan específicos como fuera posible. Por ejemplo, en un estudio se informó de que los jóvenes albaneses quieren información práctica, tal como la manera de evitar que se rompan los condones y la anticoncepción de emergencia 57 .

Dado que las relaciones sexuales sin protección entrañan riesgos de embarazo no deseado para las adolescentes y colocan tanto a las jóvenes como a los varones en riesgo de contagio con enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, los adolescentes no sólo necesitan servicios preventivos sino también servicios acogedores, incluidos los de diagnóstico, tratamiento, información y asesoramiento. El personal clínico necesita capacitación especial para prestarles apoyo sin emitir juicios de valor 58 . Los jóvenes también necesitan información sobre la planificación de la familia y las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA.

 La experiencia recogida 59 en todo el mundo ha indicado que los programas para adolescentes deberían:

  • Reconocer y abordar el hecho de que las necesidades programáticas de los jóvenes difieren, en función de su experiencia sexual y otras características clave.
  • Comenzar con lo que los jóvenes quieren y lo que ya están haciendo para obtener servicios de salud reproductiva e información al respecto.
  • Incluir como acción fundamental la adquisición de conocimientos prácticos (tanto genéricos como específicos para la salud reproductiva).
  • Involucrar a los adultos en la creación de ámbitos más seguros y que brinden más apoyo, en que los jóvenes se puedan desarrollar y aprender a conducir sus vidas, incluido lo concerniente a su salud sexual y su salud reproductiva.
  • Utilizar una mayor variedad de ámbitos y fuentes — privadas y públicas, clínicas y no clínicas — para proporcionar servicios de salud sexual y salud reproductiva e información al respecto.
  • Aprovechar al máximo lo existente. Basarse en los programas y servicios existentes y vincularlos de maneras nuevas y flexibles, para que lleguen a cantidades mucho mayores de jóvenes.

Las ONG han desplegado intensas actividades para ensayar nuevos enfoques a fin de llegar a los adolescentes, entre ellos, la educación de jóvenes por otros jóvenes, la adquisición de conocimientos prácticos, el asesoramiento y otros servicios. Actualmente también se reconoce que fomentar la comprensión y el apoyo de los adultos en la familia y en la comunidad representa una inversión clave. En Colombia, la Asociación PROFAMILIA, una ONG, además de muchas otras actividades de salud reproductiva y ampliación de los medios de acción de la mujer, apoya la educación sobre salud sexual y salud reproductiva en centros para los jóvenes en 20 ciudades del país.

En Kenya, una canción que tuvo gran éxito, I Need to Know, ofrecida por jóvenes músicos de Nairobi, ha ayudado a los adolescentes a solicitar que se agreguen a los servicios escolares de salud las cuestiones de salud reproductiva. En las Islas Marshall, mediante el programa de Jóvenes para los Jóvenes, educadores capacitados ofrecen educación a los jóvenes, sus familias y la comunidad, abarcando temas como el embarazo en la adolescencia, las enfermedades de transmisión sexual, el VIH/SIDA, las toxicomanías y la desnutrición. Ese programa también satisface las necesidades anticonceptivas de los adolescentes.


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Para obtener más información, sírvase dirigirse a:
United Nations Population Fund,
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220 E. 42nd Street, New York, NY 10017,
Estados Unidos de América.
Tel.: 212-297-5020;
fax: 212-557-6416.
Correo electrónico: ryanw@unfpa.org.