| A partir de 1969 los países de Asia, África y América Latina han mejorado los
servicios de salud y educación y los han puesto a disposición de sectores más amplios
de la población. Como resultado de ello, en la mayoría de los países las mujeres
y los hombres aspiran a tener menor cantidad de hijos y las familias son más pequeñas
que en generaciones anteriores; es mayor el número de recién nacidos que sobreviven
tras el peligroso primer año de vida y los ancianos tienen vidas más largas que nunca
antes.
En los países en desarrollo, la fecundidad ha disminuido a la mitad en comparación
con 1969, desde casi seis hijos por mujer hasta menos de tres. En consecuencia, la
tasa de crecimiento de la población ha comenzado a disminuir.
Entre los aspectos negativos cabe mencionar que los países más pobres son los que
a menudo tienen las tasas más altas de crecimiento de la población. En 62 países de
África, Asia y América Latina, más del 40% de la población es menor de 15 años. Los
países más pobres también tienen los peores niveles de salud reproductiva, las
tasas más altas de mortalidad derivada de la maternidad y las tasas más bajas de uso de
métodos de planificación de la familia, con frecuencia inferiores al 15%, nivel que, en
promedio, los países en desarrollo ya habían alcanzado hacia 1969.
A partir de 1969, cuando comenzó sus operaciones, el FNUAP (Fondo de las Naciones
Unidas para Actividades en Materia de Población, cuyo nombre cambió por el de Fondo de
Población de las Naciones Unidas), la población ha aumentado desde 3.700 millones de
personas hasta 6.000 millones. Pero las tasas anuales de crecimiento demográfico han
disminuido desde 2,04% hasta 1,33% y deberían disminuir aún más. Las cantidades de
personas que se agregan cada año llegaron a un máximo en el período 1985-1990, con 86
millones de personas. En los próximos 20 años deberían ir disminuyendo gradualmente y,
posteriormente, con mayor rapidez.
Que la tasa de crecimiento de la población
siga disminuyendo
no es un proceso inexorable; dependerá de las opciones y las acciones
que se realicen en los próximos diez años.
Esta reducción de la tasa de crecimiento de la población no es automática. Fue
posible durante los últimos 30 años merced a la labor de muchas personas. Que continúe
o no y que vaya o no acompañada de creciente bienestar o crecientes tensiones, dependerá
de las opciones y de las acciones que se realicen en los próximos diez años.
Dependerá del éxito de las políticas de población y desarrollo y, en particular,
del ejercicio universal del derecho a la salud, incluida la salud reproductiva. Aún
distamos mucho de alcanzar esta meta. Por ejemplo:
- Más de la mitad de los días de vida saludable que pierden las mujeres en su etapa de
procreación se deben al embarazo, a las complicaciones del embarazo y a los trastornos
reproductivos 1 ;
- Hay 350 millones de mujeres casi un tercio de todas las mujeres en edad de
procrear de los países en desarrollo que siguen careciendo de acceso a una gama de
métodos modernos, seguros y aceptables de planificación de la familia; otros 120
millones de mujeres estarían utilizando ya métodos de planificación de la familia si
dispusieran más ampliamente de ellos, si los comprendieran mejor y si contaran con el
apoyo de las comunidades y las familias, y con el respaldo de programas de calidad;
- En los países en desarrollo, cada año 585.000 mujeres pierden la vida como resultado
del embarazo y cantidades muchas veces superiores de mujeres padecen infecciones o
lesiones;
- Cada año se pierden 70.000 vidas debido al aborto en malas condiciones;
- Las mujeres constituyen casi los dos tercios de los analfabetos del mundo, que son en
total 960 millones, y las mujeres y las niñas constituyen tres quintos de los pobres del
mundo;
- La violencia contra la mujer es endémica en todos los países y son muchos los países
que carecen de sanciones jurídicas o del poder para ponerlas en práctica. Es posible que
la mitad de todas las mujeres estén sujetas en algún momento de su vida a actos de
violencia por motivos de género. Cada año, dos millones de niñas y mujeres corren
riesgo de mutilación genital femenina;
- El VIH/SIDA está acortando la duración de la vida en los países más afectados; las
mujeres son más vulnerables que los hombres al contagio con el VIH; la mitad de los
nuevos contagios ocurren entre personas jóvenes;
- La asistencia internacional para el desarrollo ha disminuido, desde un máximo de
aproximadamente 61.000 millones de dólares en 1992 hasta poco más de 48.000 millones de
dólares en 1997. Si bien corresponde a la asistencia en materia de población una mayor
proporción de los recursos de los donantes (3,1%, en comparación con aproximadamente
1,3%), se trata de una porción mayor de un total menor, y se mantiene muy por debajo de
las metas convenidas.
La pobreza no queda limitada a los países más pobres. Hay más de 1.000 millones de
personas que siguen privadas de satisfacer sus necesidades básicas de consumo. De los
4.800 millones de personas que residen en países en desarrollo, casi las tres quintas
partes carecen de servicios básicos de saneamiento; casi un tercio carece de acceso a
agua no contaminada; un cuarto no tiene viviendas adecuadas; un quinto carece de acceso a
servicios modernos de salud. Un quinto de los niños no llega hasta el quinto grado en la
escuela. Aproximadamente un quinto no dispone de suficientes aportes energéticos y
proteínicos en sus dietas. Las carencias de micronutrientes están aún más
generalizadas. En todo el mundo, hay 2.000 millones de personas anémicas, entre ellas 55
millones en los países industrializados 2 .
RECUADRO 1
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La población podría aumentar hasta 8.900 millones de personas hacia 2050
(población en miles de millones)
Según las proyecciones de la División de Población del Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, la población mundial aumentará desde
6.000 millones de personas en 1999 hasta entre 7.300 millones y 10.700 millones hacia
2050, y la cantidad que se considera más probable es 8.900 millones. La diferencia de
3.400 millones entre las proyecciones alta y baja, que reflejan las diferentes hipótesis
acerca de las futuras tasas de fecundidad, tiene una magnitud igual al total de la
población mundial en 1966.
La actual tasa de crecimiento demográfico es 1,33%. Según la proyección mediana, se
prevé que los incrementos anuales han de disminuir gradualmente, desde 78 millones en la
actualidad hasta 64 millones en el período 2020-2025, y posteriormente han de disminuir
pronunciadamente, hasta 33 millones en el período 2045-2050. |
GRAFICO 1
Crecimiento de la
Población Mundial, Cifras Actuales y Proyecciones, 1950-2050
Versión amplificada de
la gráfica.
Los pobres son quienes más expuestos están a las emanaciones y los ríos contaminados
y quienes en peores condiciones están para protegerse a sí mismos. De la cantidad de
defunciones que se producen cada año debido a la contaminación atmosférica, estimada en
2,7 millones, 2,2 millones son consecuencia de la contaminación dentro de las viviendas y
un 80% de las víctimas son campesinos pobres en países en desarrollo.
Necesidades para el futuro
Para el futuro, revestirá importancia crítica la seguridad alimentaria. Por ejemplo,
para alimentar suficientemente una población de 8.900 millones de personas, será
necesario administrar casi el doble de las calorías básicas que se consumen hoy.
También tendrá importancia crítica el acceso al agua.
A partir del momento en que la población mundial superó los 5.000 millones, en 1987
se han acumulado pruebas de que las pautas de consumo desequilibradas y el despilfarro,
sumados a las crecientes cantidades de seres humanos, han afectado profundamente el clima
mundial. En 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo (CNUMAD) reconoció que los factores demográficos, así como los niveles de
ingresos, las tecnologías de producción y las pautas de consumo, influyen sobre la
situación del medio ambiente. El gradual calentamiento de la atmósfera terrestre es un
hecho; sigue sin determinar qué efecto tendrá. El cambio climático mundial en gran
escala podría producirse muy rápidamente si las tendencias negativas se reforzaran
recíprocamente 3 .
Los posibles cambios, como el aumento del nivel del mar, las mayores precipitaciones
pluviales en algunos lugares o las más altas temperaturas en otros, afectarán a miles de
millones de personas. Por ejemplo, un aumento de 50 centímetros en el nivel del mar
inundaría a 11 de las 13 principales ciudades del mundo. Más de la mitad de la
población del mundo (3.200 millones de personas) vive en un radio de 200 kilómetros de
una costa.
La creciente cantidad de pobres en los países pobres entraña un reproche a todos
quienes están preocupados por la justicia social, el medio ambiente y el desarrollo. Los
gobiernos y la comunidad internacional deben reconocer su responsabilidad en cuanto a
eliminar la extrema pobreza. El rápido crecimiento de la población es sólo uno entre
muchos temas de preocupación, pero contribuye al deterioro del medio ambiente, a las
presiones sobre la tierra y los recursos hídricos y a la inestabilidad política.
Los efectos acumulados de la persistente pobreza, como la desnutrición y la mala
salud en escala masiva; la discriminación de género y las desigualdades en esferas
clave, entre ellas la educación y la salud, incluida la salud reproductiva; las nuevas
amenazas, como el VIH/SIDA; el cambio del medio ambiente; y la disminución creciente de
los recursos internacionales asignados al desarrollo tienen el potencial de cancelar los
beneficios de la menor fertilidad lograda en las últimas generaciones, y ello podría
tener consecuencias mundiales.
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United Nations Population Fund,
Information and External Relations Division,
220 E. 42nd Street, New York, NY 10017,
Estados Unidos de América.
Tel.: 212-297-5020;
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