Tendencias demográficas

Exposición general

Tuvieron que transcurrir cientos de miles de años para que la población mundial creciera hasta alcanzar los 1.000 millones de habitantes, y solo en unos 200 años más se multiplicó por siete. En 2011, la población mundial alcanzó la cuota de los 7.000 millones de personas y se prevé que aumente hasta superar los 9.000 millones para 2050.

Este espectacular crecimiento se ha visto impulsado por el creciente número de personas que llegan a la edad reproductiva, y ha venido acompañado de cambios importantes en las tasas de fecundidad, el aumento de la urbanización y la aceleración de la migración. Estas tendencias tendrán consecuencias de largo alcance para las futuras generaciones.

El UNFPA ayuda a los países a identificar y comprender dichas tendencias, que son fundamentales para el desarrollo. El UNFPA es uno de los principales financiadores de recopilación de datos demográficos en el mundo y aconseja a los países que la mejor manera de garantizar el desarrollo sostenible es propiciar un mundo en el que todos los embarazos sean deseados, todos los partos sean seguros y todos los jóvenes puedan desarrollar su potencial.

Fuente: Estimaciones y División de Población de las Naciones Unidas: La Revisión de 2012, en línea

Perspectivas de población

Las Naciones Unidas han elaborado tres proyecciones demográficas, denominadas variantes: una alta, una baja y una intermedia. De ellas, la variante intermedia sugiere que la población mundial crecerá hasta alcanzar unos 10.000 millones de habitantes a mediados de este siglo, y se estabilizará en alrededor de 11.000 millones al final del siglo. No obstante, si la fecundidad disminuye menos de lo previsto, la población mundial podría crecer hasta alcanzar los 17.000 millones al final de este siglo. Si la fecundidad cae más de lo previsto, la población mundial podría reducirse ligeramente con respecto a los niveles actuales, situándose alrededor de los 7.000 millones de habitantes.

Las Naciones Unidas publican sus proyecciones demográficas cada dos años, y en los últimos decenios, la variante intermedia de las proyecciones ha tenido que corregirse al alza con frecuencia, lo que significa que la población ha crecido a un ritmo más rápido de lo previsto. La corrección al alza más reciente se debió a que la fecundidad se redujo a un ritmo más lento de lo esperado en los países del África Subsahariana y del Asia Meridional, y a que los niveles de fecundidad fueron más elevados de lo previsto en los países grandes y densamente poblados de Asia.

Megatendencias

En el pasado reciente se han registrado cambios notables en las tasas de fecundidad y en la esperanza de vida. A comienzos de la década de 1970, las mujeres tenían una media de 4,5 hijos cada una; en 2014, la fecundidad total mundial había caído hasta unos 2,5 hijos por mujer. Mientras tanto, la vida media de una persona ha aumentado de 64,8 años a comienzos de la década de 1990 hasta 70,0 años en la actualidad.

Por otra parte, en el mundo se registran unos elevados niveles de urbanización y una aceleración de la migración. En 2007, por primera vez, vivieron más personas en zonas urbanas que en zonas rurales, y en 2050 alrededor del 66% de la población mundial vivirá en ciudades.

Estas megatendencias tienen consecuencias de gran alcance. Afectan al desarrollo económico, al empleo, a la distribución de la renta, a la pobreza y a las protecciones sociales. Asimismo, repercuten en los esfuerzos por garantizar el acceso universal a la atención médica, la educación, la vivienda, el saneamiento, el agua, los alimentos y la energía. Para satisfacer de manera más sostenible las necesidades de las personas, los encargados de la formulación de políticas deben saber cuántas personas viven en el Planeta, dónde se encuentran, qué edad tienen y cuántas personas habrá en el futuro.

¿Por qué crece tan rápidamente la población?

El enorme crecimiento de la población mundial en los dos últimos siglos es en gran medida el resultado de los avances en las medicinas modernas y de las mejoras en los niveles de vida. Ambos factores han reducido de manera significativa la mortalidad infantil y en la niñez y la mortalidad materna, lo cual ha contribuido a aumentar la esperanza de vida. Aunque los niveles de fecundidad se han reducido, no han caído al mismo ritmo que los niveles de mortalidad.

La población mundial seguirá creciendo en los próximos decenios. Este aumento es el resultado del “impulso demográfico”: debido a la mejora de los índices de supervivencia y a los elevados niveles de fecundidad registrados en el pasado, hoy en día hay más mujeres en edad reproductiva. Esta situación contribuirá a un número relativamente elevado de nacimientos, aunque dichas mujeres tengan de media menos hijos. Aunque el crecimiento de la población hoy puede atribuirse en gran medida al impulso demográfico, a partir de 2060 se deberá casi exclusivamente a los niveles de fecundidad de los países menos adelantados del planeta.

Un paisaje variado

Las tendencias demográficas generales ocultan notables diferencias entre países. Por un lado se encuentran los países menos adelantados del mundo, en los que los niveles de fecundidad siguen siendo elevados. Según proyecciones conservadoras, la población de los países menos adelantados se duplicará para 2050, y en algunos países incluso se triplicará. Por otra parte se encuentran los países de ingresos altos y los países con ingresos en aumento, que están experimentando un crecimiento lento de la población o una ausencia total de crecimiento. Mientras que los primeros seguirán teniendo una población joven numerosa y creciente, los últimos tendrán una población numerosa y creciente de personas de edad. (Algunos países están experimentando una reducción del tamaño de su población. No obstante, en la mayoría de los casos no se debe únicamente a una tasa de fecundidad baja, sino también a una elevada tasa de mortalidad y a la migración provocada por unas condiciones económicas, sociales y políticas débiles y en proceso de deterioro.)

Aunque la demografía varía notablemente en el plano nacional, las tendencias generales tienen repercusiones globales para el desarrollo sostenible. El clima del Planeta cambiará con independencia, por ejemplo, de dónde se emitan los gases de efecto invernadero. Los esfuerzos por satisfacer de manera sostenible las necesidades y los deseos de una población mundial creciente tendrán repercusiones en todos los países, al igual que las tendrá la imposibilidad de satisfacer dichas necesidades.

Aunque los flujos de población supondrán retos, también representan el éxito de la humanidad. El paso de unos índices de mortalidad y fecundidad más altos a índices más bajos refleja los logros alcanzados en materia de salud, educación y derechos humanos. El descenso de los niveles de fecundidad ofrece también a los países la oportunidad de obtener un dividendo demográfico, es decir, el crecimiento económico que tiene lugar cuando aumenta el número de personas en edad de trabajar y disminuye el número de personas dependientes.

Derechos Humanos

Las dinámicas de población pueden venir determinadas por las políticas, pero dichas políticas deben fortalecer, y no debilitar, los derechos humanos y las libertades fundamentales. Las dinámicas de población son el resultado de la suma de opciones y oportunidades individuales y la mejor manera de abordarlas es ampliando dichas opciones y oportunidades, en particular las relacionadas con la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Cuando las parejas pueden decidir libremente el número de hijos que desean tener, cuándo desean tenerlos y la frecuencia entre ellos, las pruebas demuestran que sobrevive y prospera un mayor número de niños y que los niveles totales de fecundidad tienden a descender.

La salud y los derechos sexuales y reproductivos suponen asimismo una enorme diferencia en la salud y en las vidas de todas las personas, especialmente de las mujeres, al reducir drásticamente las tasas de mortalidad materna e infantil, contribuyendo a evitar la propagación de enfermedades transmisibles como el VIH, y empoderando a las mujeres para que disfruten de una vida autónoma.

¿Qué está haciendo el UNFPA?

El UNFPA es uno de los principales defensores de la recopilación de datos demográficos en el mundo. Además de apoyar la realización de censos y encuestas, el UNFPA colabora con los encargados de la formulación de políticas, la sociedad civil, los trabajadores de la salud y los educadores a todos los niveles, para la salud y los derechos sexuales y reproductivos, inclusive la planificación familiar voluntaria.

Actualizado 18 de noviembre 2014