En la actualidad, el mundo está experimentando la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Solo en 2015, más de un millón de hombres, mujeres y niños emprendieron un viaje peligroso hacia Europa para escapar de la guerra y la violencia que asola sus países de origen. Alrededor del 80% de estas personas atraviesan Grecia, en muchos casos para abrirse después camino hacia los Balcanes hasta llegar al norte y el este de Europa.
A principios de 2016, el 55% de los refugiados que llegaban a Grecia eran mujeres y niños. Muchas están embarazadas y necesitan servicios de salud, y todas corren un riesgo elevado de ser víctimas de la violencia de género.
En colaboración con sus asociados en Grecia y los Balcanes, el UNFPA presta apoyo a los refugiados y migrantes mediante la distribución de kits de dignidad; la puesta en marcha de dispensarios móviles; el suministro de equipos médicos básicos, como aparatos móviles de ultrasonido y material para la atención posterior a las violaciones; y facilita la sensibilización y la capacitación en materia de servicios de salud sexual y reproductiva y en violencia de género del personal médico, los agentes de policía, los trabajadores sociales y otro personal humanitario.
Si desea obtener información más actualizada, consulte los informes sobre la situación.






