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El Enfoque de Derechos Humanos en Naciones Unidas y el UNFPA

A continuación se presentan los principales lineamientos del Proyecto Regional sobre Derechos Humanos dentro del cual se inscribe la elaboración de esta página, así como una breve descripción de la evolución que al interior de Naciones Unidas, y por consiguiente del UNFPA, ha tenido el enfoque de programación basado en Derechos Humanos como eje transversal del trabajo del Fondo.

Promoción y protección de los Derechos Humanos en América Latina y el Caribe

Esta iniciativa se inscribe dentro del proyecto Regional “Promoción y Protección de los Derechos Humanos en América Latina y el Caribe”, y es un componente integral del Programa Regional para América Latina y el Caribe 2004-2007 del UNFPA. Su objetivo principal es construir y fortalecer las capacidades nacionales y regionales de promoción y protección de los derechos humanos, de conformidad con los lineamientos establecidos en la Conferencia Internacional sobre población y Desarrollo (ICPD) y el compromiso adquirido a favor del desarrollo sustentable, a través de la aplicación de un enfoque basado en derechos humanos a sus áreas principales de programación: población y desarrollo, salud reproductiva y género; mismas que constituyen los pilares principales del proyecto.

El proyecto tiene como objetivo el desarrollo de conocimiento y el fortalecimiento de las capacidades de integración y adopción del enfoque de derechos humanos en la elaboración de políticas, los procesos de programación, monitoreo y evaluación, así como el apoyo a los esfuerzos al interior de cada país en la elaboración de los procesos de Evaluación Común para los Países (ECP) y Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD) durante 2005 y 2006.

El proyecto busca asegurar la integración de los temas de derechos humanos, población y desarrollo, salud reproductiva y género al trabajo de las oficinas de país de UNFPA, en las agendas de gobierno, a través de las instituciones nacionales de derechos humanos, centros de investigación, organizaciones civiles, así como contrapartes regionales e internacionales. Asimismo, se busca contribuir a que los Equipos de País articulen una visión y estrategia coherentes con miras hacia un enfoque de programación y metas de desarrollo en común a nivel de país, basado en los principios y estándares de derechos humanos, todo ello con el objetivo último de apoyar la realización de los derechos humanos en los países.

Para cumplir con estas metas, el proyecto ha establecido una estrategia basada en tres grandes líneas:

  1. Desarrollo de una base de conocimiento que incluya experiencias y buenas prácticas en la introducción de los temas de derechos humanos en las agendas de población y desarrollo, salud reproductiva y género, en los niveles local, nacional y regional con miras a la promoción y protección de los derechos humanos en cumplimiento con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
  2. Fortalecimiento de las capacidades locales, nacionales y regionales de programación basada en derechos humanos a través del desarrollo e implementación de un paquete de capacitación adaptado a las condiciones locales y las características culturales, simultáneamente estableciendo o fortaleciendo una red regional de soporte.
  3. Apoyar el diálogo e intercambio en materia de integración de los derechos humanos en políticas públicas y mejorar la protección y promoción de los derechos humanos a nivel local, nacional y regional.

Para ello, se elaboró un cuestionario que se envió a las Oficinas de País de la región con respecto al trabajo de UNFPA en materia de derechos humanos (DDHH), las instancias de DDHH existentes en sus respectivos países, así como las actividades realizadas junto con éstas, todo ello con la intención de conocer a profundidad el trabajo y las capacidades de las Oficinas en materia de derechos humanos, al igual que las necesidades de las mismas, para poder responder a éstas de manera eficaz.

A partir del mismo, se llevó a cabo el análisis de toda la información recibida y, en base a ello, se diseñó lo que hemos llamado un Mapeo Regional de Derechos Humanos. Este documento, busca contribuir al trabajo realizado por las oficinas de UNFPA en el contexto del Enfoque de Programación basado en Derechos Humanos, al ofrecer una visión del marco jurídico internacional existente para la región en materia de derechos humanos; las instancias internacionales especializadas en materia, así como sus recomendaciones y los documentos más relevante emitidos sobre el tema; información sobre la situación del país en temas de derechos humanos relevante para el mandato de UNFPA; a la vez que constituye un espacio para el intercambio de opiniones e información entre los actores comprometidos con todas estas cuestiones.

El Enfoque de Derechos Humanos en Naciones Unidas y el UNFPA

En virtud de la Carta de las Naciones Unidas, los Estados Miembros se comprometieron a promover y proteger los derechos humanos a nivel nacional y a cooperar con tal fin a nivel internacional. La Declaración Universal de Derechos Humanos esboza tales derechos, mientras que los siete tratados internacionales fundamentales en la esfera del derecho humanitario (de los cuales todos los Estados han aceptado al menos uno) así como otros tratados internacionales imponen a los Estados Partes obligaciones jurídicas de aplicar esos derechos. La Declaración y Programa de Acción de Viena reitera que "su promoción y protección es responsabilidad primordial de los gobiernos".

El programa de reforma emprendido por el Secretario General en 1997 pedía la integración de los derechos humanos en todos los elementos del sistema de las Naciones Unidas y la elaboración de instrumentos prácticos para hacer realidad el proyecto establecido en Viena. Se destacó la importancia de los derechos humanos en el mandato de distintas agencias y la necesidad de integrarlo a todas las actividades de la Organización. En muchos países, los Equipos de País han comenzado la incorporación del enfoque basado en derechos humanos a través de la Evaluación Común para los Países (ECP) y Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD). De manera individual, distintas agencias han asumido el reto propuesto por el Secretario General y trabajan en la integración de los temas de derechos humanos en las políticas y en la práctica en sus respectivos programas.

Con anterioridad, se exhortó a las Naciones Unidas a que ofrecieran, a petición de los gobiernos interesados, programas de asistencia para reformar la legislación nacional, para establecer y/o reforzar las instituciones nacionales y órganos conexos encargados de velar por los derechos humanos, el imperio de la ley y la democracia, para prestar ayuda electoral y promover la sensibilización a los citados derechos por medio de la capacitación, la enseñanza y la educación, la participación popular y el compromiso de una sociedad civil pujante.

Posteriormente, en la Declaración del Milenio formulada por las Naciones Unidas, los Estados Miembros prometieron "el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, el respeto de la igualdad de derechos de todos, sin distinciones por motivo de raza, sexo, idioma o religión, y la cooperación internacional para resolver los problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario". También decidieron reforzar la capacidad a nivel de los países para aplicar los principios y prácticas de los derechos humanos, incluidos los derechos de las minorías, los derechos de la mujer y la adolescente, los derechos del niño y los derechos de los migrantes. En la Declaración se manifestó la decisión de crear un medio ambiente -a nivel nacional y mundial- propicio para el desarrollo y la eliminación de la pobreza. En los párrafos 25 y 26 de dicho documento, los Estados Miembros se mostraron decididos a reforzar en sus países la capacidad de aplicar los principios y las prácticas del respeto de los derechos humanos. Acordaron que el establecimiento o la consolidación de un sistema nacional de protección en todos los países, en que se reflejen las normas internacionales de derechos humanos, debería ser un objetivo primordial de la Organización.

Reconociendo la responsabilidad de todos los Estados, en cuanto al respeto a los derechos humanos, los participantes se comprometieron a seguir reforzando el mecanismo de derechos humanos de las Naciones Unidas. Entre otras medidas, acordaron aumentar la eficacia de los órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos, entre otras formas con una mayor puntualidad en la presentación de informes, procedimientos mejores y simplificados para dicha presentación, y con la prestación de asistencia técnica a los Estados a fin de que mejoren su capacidad para presentar informes y apliquen en mayor medida las recomendaciones que se les haga; así como a integrar la promoción y protección de los derechos humanos en las políticas nacionales; e incluso apoyaron la promoción de la educación y la enseñanza sobre derechos humanos a todos los niveles, mediante la ejecución del Programa Mundial para la educación en derechos humanos, cuando proceda.

Existe una variedad de organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas que participan en la labor de fortalecimiento de las instituciones nacionales y los sistemas de promoción y protección de los derechos humanos, y gracias a su trabajo se han conseguido algunos resultados importantes. Al proceder así se prestará la debida atención a los mandatos específicos de los organismos y órganos de forma que se reduzcan al mínimo las duplicaciones y se potencien los programas complementarios a nivel nacional, así como el aprovechamiento racional de los recursos.

Para ello, el proceso de simplificación y armonización que atraviesa el Sistema de Naciones Unidas ha planteado cambios en el funcionamiento de las Agencias que lo integran, al introducir la programación conjunta, reducir los costos de transacción y establecer las bases que permitan ofrecer una respuesta coherente a las necesidades de los países. Los equipos de las Naciones Unidas en los países incluidos los fondos y programas de las Naciones Unidas, los organismos especializados y el Banco Mundial necesitan acceder a información, análisis y ejemplos de cómo incluir los derechos humanos en los programas de los países.

En septiembre de 2003, el Grupo de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDG), el Comité Ejecutivo de Asistencia Humanitaria (ECHA), y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH), acordaron un plan de acción interagencial a tres años (denominado “Medida 2”), el cual destaca la importancia de los Equipos de País de Naciones Unidas y se enfoca en el fortalecimiento de los mismos a través de la capacitación, la identificación de necesidades, el intercambio de información y la coordinación entre agencias y programas.

Una de las tareas principales establecidas en el plan de acción es ofrecer asistencia en la integración de los temas de derechos humanos a los marcos analíticos y de programación comunes a nivel de país; esto es, a los ECP, MANUD, y al proceso de llamamientos unificados/Plan Común de Acción Humanitaria. Lo anterior, como respuesta a la necesidad de incorporar el enfoque de derechos humanos a los procesos nacionales de programación.

Para ello, en enero de 2001 un grupo de 10 agencias, bajo los auspicios del Grupo de Naciones Unidas sobre Desarrollo (UNDG), realizaron el Primer Taller Interagencial de Naciones Unidas sobre la Implementación de un Enfoque basado en Derechos Humanos en el contexto de la reforma de Naciones Unidas, durante el cual se presentaron como casos de estudio las experiencias de 8 Equipos de País, a partir de los cuales se identificaron elementos clave en la adopción de este enfoque, así como las necesidad de capacitación que implica su implementación.

Un Segundo Taller Interagencial de Naciones Unidas sobre la Implementación de un Enfoque basado en Derechos Humanos en el contexto de la reforma de Naciones Unidas se llevó a cabo en Mayo de 2003. En esta ocasión, se buscó avanzar en la agenda de cooperación interagencial en torno a los derechos humanos, enfocándose en los procesos CCA/UNDAF, y partiendo de la experiencia de los Equipos de País en el contexto de los Objetivos del Milenio (ODM’s) y las Estrategias de Reducción de la Pobreza (PRSP). En el contexto de dicho encuentro se adoptó una declaración de Entendimiento Común, la cual se refiere específicamente al enfoque basado en los derechos humanos, aplicado a la cooperación y a los programas de desarrollo por los organismos de la ONU:

Enetndimiento Común de Naciones Unidas
Todos los programas, las políticas y la asistencia técnica al servicio de la cooperación para el desarrollo deberían promover la realización de los derechos humanos, en la forma establecida en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales de derechos humanos.
Los estándares y principios de derechos humanos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como en otros instrumentos internacionales de derechos humanos, y los principios derivados de los mismos, guían la cooperación y programación para el desarrollo, en todos los sectores y en todas las fases del proceso de programación.
La cooperación para el desarrollo contribuye al desarrollo de las capacidades de los “detentores de deberes” para cumplir con sus obligaciones y/o las capacidades de los “titulares de derechos” para reclamar sus derechos.

En el caso del Fondo de Población, siguiendo esta misma línea, el Marco Multianual de Financiamiento señala que los Objetivos de Desarrollo del Milenio constituyen un marco que orienta los esfuerzos internacionales a favor del desarrollo, en donde las alianzas innovadoras entre organismos, gobierno y sociedad civil juegan, hoy más que nunca, un papel determinante. El establecimiento de metas con plazos determinados ha centrado la atención en la necesidad de contar con información de calidad, disponible y confiable, así como de socios dispuestos a invertir en estas fuentes.

Al interior del UNFPA, el proceso de transición dirigido a hacer del Fondo una organización más eficiente y efectiva tendrá impactos importantes sobre las funciones de la agencia. Un exhaustivo ejercicio de planeación estratégica que se llevó a cabo como parte de dicho proceso de transición ha establecido una dirección estratégica que reposiciona al Fondo como un socio efectivo en el contexto de los esfuerzos a favor del desarrollo y la reducción de la pobreza basados en derechos y, específicamente, en la implementación del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD).

En este contexto, el trabajo del UNFPA se mide a partir de su contribución a los esfuerzos globales en temas de género, salud y derechos reproductivos, y población -en el contexto de la reducción de la pobreza- a la realización de metas desarrollo, particularmente las establecidas por el Programa de Acción de la CIPD, las acciones clave de la CIPD +5 y, de manera más reciente, de los Objetivos del Milenio (ODM’s).

Es responsabilidad del Fondo el asumir un papel más proactivo para asegurar la incorporación de los temas de la CIPD en las agendas de desarrollo. Ello implica un mayor liderazgo en promover que los recursos de gobiernos nacionales y otros socios sean destinados a la promoción de la agenda de la CIPD en el contexto de un enfoque de derechos humanos, asegurando simultáneamente el vínculo con las estrategias de reducción de la pobreza y los ODM’s. Lo anterior, desde luego, teniendo siempre presente el componente de la participación de la sociedad civil.