Salud reproductiva y maternidad sin riesgo

Kouboura Moutari, del Níger, se casó cuando sólo tenía 15 años de edad. Poco después, dio a luz a su primer hijo, que nació muerto. Durante su segundo embarazo, sobrellevó el trabajo de parto durante dos días, antes de que su familia la llevara en una carreta tirada por caballos hasta el hospital para una operación cesárea de emergencia. Lamentablemente, era demasiado tarde, y ella no sólo perdió a su hijito, sino que también quedó con una fístula obstétrica. No obstante, con la ayuda del UNFPA, pudo recibir tratamiento y actualmente colabora con una organización no gubernamental que recibe apoyo del UNFPA para que las aldeanas tomen conciencia de la importancia de recibir atención prenatal y atención obstétrica de emergencia sin tardanza.

El aspecto fundamental de la misión del UNFPA es la promoción de la salud reproductiva y los derechos reproductivos. El Fondo procura contribuir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) centrándose en la mortalidad derivada de la maternidad, la salud de los adolescentes, la igualdad de género, la prevalencia del VIH, particularmente entre las mujeres, la mortalidad de niños menores de cinco años y las necesidades insatisfechas de planificación de la familia.

En muchos países en desarrollo, la mortalidad derivada de la maternidad sigue siendo inaceptablemente alta, lo cual entraña una punzante acusación a las inadecuadas prioridades nacionales que no abordan una tragedia mundial tan fácilmente prevenible como tenaz. Según el informe sobre el avance hacia los ODM en 2006, se ha estancado el adelanto hacia más altos niveles de salud materna y, en algunos casos, incluso hubo retrocesos.

Aun cuando muchos países han establecido programas de salud reproductiva, todavía hay millones de embarazos no deseados o inoportunos. Además, los métodos modernos de planificación de la familia siguen fuera del alcance de las personas más pobres del mundo y, en particular, de los jóvenes solteros.

En 2006, el UNFPA intensificó sus actividades para garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva, ayudar a las niñas que corren riesgo de infección con el VIH y apoyar a los jóvenes, que son la clave de un futuro saludable.

Salvar vidas de madres

Salvar vidas—reducir el número de defunciones derivadas de la maternidad y proteger a las jóvenes contra graves complicaciones del embarazo y el parto—es no sólo una importante prioridad internacional de desarrollo, sino también un imperativo de derechos humanos. El UNFPA ayuda a las familias y a los individuos a obtener acceso a métodos fiables de planificación de la familia, y a los países en desarrollo, a fomentar su capacidad de modo que puedan ofrecer a las mujeres atención del parto por personal capacitado y atención obstétrica de emergencia. En 2006:

Planificación de la familia: para que cada embarazo sea deseado

Un aspecto medular del mandato del UNFPA es mejorar el acceso a servicios de planificación de la familia de utilización voluntaria. Pese a que se carece de datos actualizados sobre las tasas de prevalencia del uso de anticonceptivos a escala mundial o regional, los adelantos son evidentes: va en aumento el número de países que informan de que ahora, los centros donde se prestan servicios acopian al menos tres anticonceptivos modernos. No obstante, todavía hay millones de personas que carecen de acceso a anticonceptivos. Se estima que actualmente, hay en todo el mundo 201 millones de mujeres imposibilitadas de obtener servicios anticonceptivos seguros y eficaces. En 2006:

 

La Directora Ejecutiva del UNFPA, Thoraya Ahmed Obaid, con una paciente de 16 años de edad en el Centro de Reparación de la Fístula, Hospital de la Facultad de Medicina de Dhaka, Bangladesh. El Centro fue establecido con el
apoyo del UNFPA.

Provisión de suministros

Cada minuto, 190 mujeres se ven obligadas a enfrentar la posibilidad de un embarazo no planificado o no deseado, que podría prevenirse fácilmente si tuvieran acceso a anticonceptivos. Cada minuto, 650 personas contraen una infección de transmisión sexual y casi diez se agregan a las infectadas con el VIH debido a que no pudieron obtener condones (preservativos). La asignación de fondos gubernamentales al suministro de anticonceptivos es la clave de la sostenibilidad de los servicios de salud reproductiva.

A fin de mejorar el acceso a los servicios de salud reproductiva, las Oficinas del UNFPA en los países han hecho hincapié en: a) emprender tareas de promoción para que aumenten las inversiones nacionales en servicios de planificación de la familia; b) promover la seguridad en los productos de salud reproductiva; c) ampliar el surtido de métodos; d) mejorar la calidad de los servicios; e) aumentar el número de centros donde se ofrecen servicios; f) aumentar la capacidad en temas como preparación de protocolos, logística, pronósticos, cálculos de costos, seguimiento y evaluación; y g) emprender tareas de promoción y fomento de la capacidad a fin de ampliar los servicios para que lleguen a los adolescentes.

Con el apoyo del UNFPA, algunos gobiernos están recaudando fondos para sus estrategias quinquenales de provisión de condones. Otros están utilizando fondos de otras fuentes, como el Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, para sufragar los costos de los suministros y los programas. Además, actualmente en algunos países se están incorporando los condones femeninos a la lista nacional de medicamentos esenciales para el VIH y la salud reproductiva. En 2006:

Restauración de la esperanza y la dignidad a las mujeres y las niñas

El objetivo de la Campaña para eliminar la fístula, conducida por el UNFPA, es consolidar el apoyo a la salud materna. En 2006, la Campaña se realizó en 40 países de África al sur del Sahara, el Asia meridional y la región de los Estados árabes. El propósito es la prevención y el tratamiento de una terrible lesión del parto, la fístula: el desgarramiento del canal de parto que ocurre cuando el trabajo de parto es prolongado y el canal de parto está obstruido. Ese desgarramiento causa incontinencia, hace objeto a las mujeres de aislamiento y
bochorno. Las víctimas, en su mayoría, son jóvenes pobres y malnutridas y viven en zonas remotas de África y Asia. Es posible reparar eficazmente nueve de cada diez fístulas.

 

Tres madres con sus hijitos en la clínica de Al-Rimal, que cuenta con el apoyo del UNFPA, en Gaza, Territorio Palestino Ocupado.

Sólo tres años después de iniciar la campaña en 2003, el UNFPA ya ha prestado asistencia a 30 países para que realicen diagnósticos de necesidades. Más de 20 países han avanzado tras realizar dichos diagnósticos, han preparado planes y están ahora en la etapa de ejecución. Once gobiernos, sumados a entidades del sector privado como Johnson & Johnson, One by One, los 34 Millones de Amigos del UNFPA y Virgin Unite, efectuaron contribuciones a la Campaña en 2006.

Durante el año se registraron varios adelantos por primera vez. En 2006:

Inversiones en la juventud, inversiones en el futuro

En 2006, con el apoyo del UNFPA, en todas las regiones del mundo los jóvenes realizaron actividades para proteger su salud, su educación y sus oportunidades futuras. El Fondo es un paladín de los derechos de los jóvenes y promovió los temas de interés de la juventud, como prioridad para el desa-rrollo humano y el crecimiento social y económico. Entre los principales adelantos logrados en 2006 figuran los siguientes:

Intensificación de la prevención del VIH

La prevención ofrece la mejor esperanza para contrarrestar la epidemia de VIH. El compromiso político sostenido mediante programas intensos en diversos ámbitos ha reducido la incidencia del VIH. Los adelantos en los tratamientos están reforzando las actividades de prevención, alentando la detección voluntaria y mitigando el estigma asociado con el SIDA. No obstante, la pandemia está desbordando las medidas para contenerla y está ganando terreno en todo el mundo. La estrategia integral del UNFPA consiste en vincular el VIH/SIDA con los servicios de salud sexual y reproductiva, a fin de optimizar la prevención, la atención, el tratamiento y el apoyo.

Las infecciones con el VIH, en su mayoría, son de transmisión sexual o están asociadas con el embarazo, el parto y la lactancia. Tanto el VIH/SIDA como la mala salud sexual y reproductiva son impulsados por profundas causas comunes: pobreza, desigualdad de género y marginación social. Es necesario vincular mutuamente y reforzar estrechamente las respuestas a ambos problemas de salud.

El UNFPA, uno de los 10 copatrocinadores del ONUSIDA, trata de intensificar y aumentar la escala de las medidas de prevención del VIH utilizando estrategias basadas en los derechos humanos y las pruebas fácticas. Dentro del ONUSIDA, el Fondo se focaliza en la programación del suministro de condones y la prevención del VIH. En 2006:

El reloj del SIDA, creado por el UNFPA en 1997 para registrar el aumento del número de víctimas que se cobra la epidemia, fue lanzado nuevamente en 2006, utilizando nuevos datos epidemiológicos del Programa Conjunto de
las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA). El
reloj, que se ofrece en la Web, se dio a conocer durante la Reunión de Alto Nivel sobre el SIDA, celebrada en la Sede de
las Naciones Unidas del 31 de mayo al 2 de junio. Además de presentar estimaciones sobre el número de personas que
viven con el VIH, el reloj ofrece enlaces a cifras desglosadas por regiones, hojas de datos e importantes campañas contra esa enfermedad. El clock es accesible en el Sitio Web
www.unfpa.org/aids_clock
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