
Nazia, de 19 años de edad, perdió a gran parte de su familia cuando
un deslizamiento de
tierras sepultó su aldea natal de Chikkar después del devastador
terremoto que asoló
el Pakistán en octubre de 2005. Cuando se enteró de que estaba
embarazada, fue
remitida a un nuevo centro de maternidad apoyado por el UNFPA,
donde médicos y parteras
trabajan las 24 horas del día y atienden entre dos y tres partos
cada día. Nuevas
clínicas como ésta revelan cómo el UNFPA contribuye a restaurar—y,
de ser posible, a
mejorar—los servicios de salud reproductiva después de situaciones
de crisis. En algunas
de las zonas más gravemente afectadas, son muchas las madres y
los niños que
disfrutan hoy de mejor acceso a los servicios de salud que antes
del desastre.
Cuando estalla una crisis, el UNFPA ayuda a restaurar o
establecer servicios de salud reproductiva que salvan vidas,
en beneficio de personas desplazadas y otras comunidades
afectadas. El Fondo también colabora con asociados
locales e internacionales para velar por que en toda la
planificación de la asistencia humanitaria se tengan en
cuenta los aspectos fuertes y débiles peculiares de las mujeres y las niñas.
Provisión de
suministros y equipo
de salud en emergencias
En 2006, el UNFPA colaboró con varios aliados para prevenir
las defunciones relacionadas con el embarazo, la infección
con el VIH y la violencia sexual en 45 países afectados por
conflictos o desastres naturales, mediante la provisión de suministros y equipo de salud de emergencia, apoyo técnico y
servicios de salud reproductiva. Algunos ejemplos de las actividades
humanitarias del UNFPA en 2006:
- Fortalecimiento del acceso a la atención de la salud
materna y otros servicios de salud reproductiva para los refugiados
que regresan a Burundi después de la guerra;
- Prevención y tratamiento de casos de violencia sexual
en el Sudán, el Chad y la República Centroafricana, entre las
personas que han huido de la violencia en Darfur;
- Provisión de clínicas móviles a las embarazadas para
reducir la mortalidad de madres y recién nacidos en el
Territorio Palestino Ocupado, donde las demoras en los puestos
de control del tránsito han obligado a muchas mujeres a
dar a luz junto a la carretera;
- Provisión de condones masculinos y femeninos a los
refugiados y las personas desplazadas en 25 países afectados
por conflictos, conjuntamente con la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR); y
- Asistencia para prevenir la infección con el VIH entre
los encargados del mantenimiento de la paz, los soldados
desmovilizados, el personal uniformado de otros tipos y
las comunidades a cuyo servicio están en más de 30 países,
mediante capacitación y provisión de condones y otros servicios
de salud reproductiva.
Alerta respecto de la violencia
sexual durante los conflictos
Los casos de violencia sexual ocurren en todas las etapas
de un conflicto. Las víctimas suelen ser mujeres y adolescentes
que muchas veces han sido separadas de sus
familias y sus comunidades. En la mayoría de los conflictos,
los cuerpos de las mujeres pasan a ser campos de
batalla, en que se utiliza la violación como arma de guerra
para humillar y dominar a las comunidades atacadas o
perturbar allí los lazos sociales. Los efectos físicos y psicosociales que padecen las víctimas pueden ser devastadores
y el trauma con frecuencia afecta a los miembros de las
familias y a comunidades enteras.
El UNFPA colabora con gobiernos, organizaciones locales
y otros aliados en la asistencia humanitaria para
proporcionar atención médica y apoyo social a las sobrevivientes de violencia
sexual y prevenir futuros
ataques. Proporciona capacitación especializada a
mujeres agentes de salud y trabajadoras sociales, establece
y equipa centros para recibir a mujeres en crisis y
efectúa gestiones para que en los planes de respuesta a
las emergencias se incorpore la protección a las mujeres
y los niños en campamentos de refugiados. Mediante
capacitación, provisión de suministros y apoyo técnico,
el UNFPA trata de asegurar la disponibilidad del
conjunto mínimo de servicios iniciales para la salud
reproductiva en emergencias, que incluyen tratamiento
posterior a la violación, asesoramiento psicosocial,
anticonceptivos de emergencia, tratamiento de las ITS y
profilaxis posterior a la exposición a la infección con el
VIH. En 2006:
- En junio, el Gobierno de Bélgica, la Comisión Europea
y el UNFPA convocaron en Bruselas un simposio sobre
la violencia sexual, que fue el mayor de su tipo jamás
celebrado. Asistieron al Simposio Internacional sobre
violencia sexual en situaciones de conflicto y posteriores
más de 250 participantes procedentes de 30 países,
incluidos jefes de organismos de las Naciones Unidas y
ONG, junto con otros importantes participantes en la
asistencia humanitaria. También asistieron representantes
de países y territorios en conflicto y en situaciones
posteriores a conflictos, entre ellos: Bosnia y Herzegovina,
Burundi, Colombia, Haití, Indonesia, Liberia, la República
Centroafricana, la República Democrática del Congo,
Rwanda, Sierra Leona, Sri Lanka, el Sudán, el Territorio
Palestino Ocupado y Uganda.
- Funcionarios gubernamentales, expertos y organismos
del sistema de las Naciones Unidas copartícipes
examinaron un programa nacional realizado con éxito
para prevenir y ofrecer tratamiento a casos de violencia
sexual ejecutado en la República Democrática del Congo,
con carácter de modelo para su posible duplicación en
otros países. Mediante acciones y políticas integradas y
multisectoriales, las víctimas reciben atención médica y
sanitaria, apoyo psicológico, ayuda para su reintegración
económica y asistencia jurídica. Dicho programa modelo,
iniciado hace sólo tres años, ya ha surtido efectos mensurables.
Iniciado con una generosa contribución del
Gobierno de Bélgica, recibió apoyo adicional del Gobierno
del Canadá, el cual aportó 13 millones de dólares para un
lapso de cuatro años.
- El UNFPA ayudó al Gobierno de Liberia en el lanzamiento
en noviembre de un nuevo Plan de acción contra
la violencia por motivos de género, y colaboró con aliados
y con el sistema de justicia penal para contribuir a eliminar
la impunidad y reducir la incidencia de la violación y
otros delitos sexuales.
- En el Afganistán, el UNFPA apoyó el establecimiento
de un nuevo centro que atiende casos de violencia en
la familia, niños en dificultades y mujeres víctimas de
delitos. La Dependencia de Respuesta a la Familia, cuyo
personal está integrado por agentes de policía femenina
afganas, se inauguró en enero. Su local es un contenedor
metálico, adjunto a la comisaría de policía del Distrito 10
de Kabul. Dicho centro también ha establecido una línea
telefónica móvil de emergencia.
- El UNFPA siguió asignando prioridad a la protección
de las niñas y las mujeres contra la violencia sexual, especialmente
en campamentos donde reina el hacinamiento.
En campamentos de personas desplazadas en Uganda se
realizaron, entre otros, proyectos de educación y movilización
de la comunidad, así como de capacitación en
cuestiones jurídicas y judiciales.
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Mujeres libanesas visitan una clínica
móvil del UNFPA en el campamento de
refugiados de Alzabadani, en Siria. La
clínica, cuyo personal incluye a un ginecólogo,
proporciona diversos servicios,
inclusive atención prenatal, planificación
de la familia y tratamiento para las infecciones
del aparato reproductor y
la anemia. |
Salvaguarda de la salud materna
Los conflictos y los desastres naturales colocan a las mujeres embarazadas
y a sus hijitos en situación de riesgo, debido a la repentina pérdida de servicios
médicos, agravada en muchos casos por trauma, malnutrición, enfermedad o violencia.
Las intervenciones urgentes pueden significar la diferencia entre la vida y
la muerte. Por esa razón, el UNFPA apoya la provisión de servicios de planificación
de la familia, atención prenatal, parto atendido por personal capacitado y
atención en el posparto, como prioridades de la respuesta de asistencia humanitaria.
En 2006:
- El UNFPA procuró salvaguardar la salud de unas 3.000 embarazadas que quedaron
sin vivienda debido a las hostilidades en la capital de Timor-Leste, Dili.
Gracias a eficaces alianzas con organizaciones de salud de ese país, así
como con la Oficina del ACNUR y con REDE Feto, una ONG local, las embarazadas
recibieron atención en los campamentos y tuvieron la opción de ser transferidas
al Hospital Nacional antes del parto. Grupos de obstetras, médicos generales
y parteras, que integran equipos clínicos móviles, visitan los campamentos
a diario y ofrecen múltiples servicios, desde suplementos de hierro y ácido
fólico hasta asesoramiento sobre la lactancia.
- En Nepal, el UNFPA se sumó a las actividades del Programa Mundial de Alimentos
(PMA) para proporcionar alimentos esenciales y atención básica de la salud
reproductiva a centenares de familias afectadas por la sequía en los distritos
de Mugu y Humla. Además, el UNFPA apoyó clínicas móviles de salud reproductiva
que atendieron durante las sesiones de distribución de alimentos por el PMA.
Cuando estallan emergencias
, las mujeres ofrecen atención
Cuando estallan emergencias , las
mujeres necesitan atención
En tiempos de conflicto, las mujeres suelen ser quienes
aseguran por sí
mismas la evacuación sin riesgo de los niños, los parientes ancianos
y
los discapacitados, transitando por terrenos inhóspitos y desconocidos,
especialmente cuando los hombres han sido muertos o están lejos combatiendo. Después de un desastre natural y en campamentos de
refugiados, las funciones femeninas tradicionales suelen ampliarse,
al mismo tiempo que hasta las tareas básicas, como recoger agua,
se hacen más difíciles. En todas esas situaciones, las mujeres
deben superar inmensos obstáculos para atender y proteger a los
demás, aun cuando van en aumento su propia vulnerabilidad a la
malnutrición, la violencia y la explotación sexuales, las infecciones
de transmisión sexual, los embarazos no planificados y el parto
sin atención. En
2006, el UNFPA preparó una nueva publicación,
Women are the Fabric:
Reproductive Health for Communities in Crisis (Las mujeres son
la trama:
salud reproductiva para comunidades en crisis) a fin de promover
una
mejor comprensión de los particulares aspectos fuertes y vulnerables
de
las mujeres en situaciones de crisis.
Respuesta inmediata y reconstrucción a largo plazo
A las pocas horas de declararse una emergencia, el UNFPA envía equipo esterilizado
para transfusiones de sangre, botiquines para el parto incontaminado y los
medicamentos y suministros que necesiten los servicios de salud para ofrecer
asistencia clínica del parto, y asistencia obstétrica de emergencia y de posparto.
En 2006:
- El UNFPA respondió a la solicitud de asistencia del Gobierno del Líbano
enviando suministros para el parto incontaminado a fin de que las embarazadas
pudieran dar a luz sin riesgo y también envió equipo para velar por un suministro
de sangre incontaminada a los establecimientos de salud dañados y a los servicios
de salud provisionales. Dado que en julio había unas 750.000 personas desplazadas
debido a las hostilidades, el UNFPA colaboró con aliados locales en la provisión
de botiquines con suministros básicos de higiene para las familias obligadas
a marcharse precipitadamente de sus hogares con pocas pertenencias. También
Siria recibió asistencia del UNFPA debido a que durante el primer mes de
la crisis, llegaron a ese país más de 150.000 refugiados. El UNFPA fue el
primer organismo de las Naciones Unidas que respondió, gracias a su relación
de antigua data con la Asociación Nacional de Planificación de la Familia
de ese país.
- En Bolivia, las copiosas lluvias causaron inundaciones que pusieron en
peligro a 40.000 familias. Como parte de la respuesta de emergencia de las
Naciones Unidas, el UNFPA proporcionó al Gobierno supervisión y asistencia
técnica para asegurar el acceso ininterrumpido a los anticonceptivos y a
servicios de salud materna para salvar vidas.
- Cuando en junio se intensificaron los conflictos en la Faja de Gaza, el
UNFPA y sus aliados prestaron especial atención a la restauración de los
servicios de salud, adquiriendo suministros de salud reproductiva y otros
medicamentos esenciales en apoyo del Ministerio de Salud. El UNFPA y sus
aliados también proporcionaron servicios clínicos y de apoyo psicológico
a las mujeres y a sus familias.
- El UNFPA proporcionó asistencia a las comunidades afectadas durante la
transición desde situaciones de crisis hacia la reconstrucción. En las zonas
del Pakistán asoladas por el masivo terremoto de octubre de 2005, el Fondo
no sólo siguió respondiendo a las necesidades inmediatas de las mujeres en
materia de atención de la salud, sino que también las involucró en la reconstrucción
de sus vidas y sus comunidades. El UNFPA aportó 34 centros de salud en los
distritos de Muzaffarabad y Mansehra—desde centros de maternidad de alto
nivel de complejidad hasta dispensarios a nivel básico—donde más de 5.000
mujeres han dado a luz. El personal totalmente femenino que reside en las
clínicas proporciona atención primaria de la salud, reconocimientos médicos
prenatales y atención del parto por personal capacitado durante las 24 horas
del día. El Fondo también apoya a 10 clínicas móviles que llegan a las mujeres
y los niños en aldeas aisladas que nunca dispusieron antes de servicios de
salud.