UNFPA    
UNFPA Annual Report 2005

Asistencia en Emergencias



Desde el transporte aéreo de materiales hasta la promoción continua, el apoyo del UNFPA a los derechos reproductivos y la salud reproductiva en tiempos de crisis abarca muchas modalidades: proporcionar suministros preenvasados, efectuar evaluaciones rápidas, entablar alianzas, impartir capacitación y ofrecer albergue provisional. La respuesta del Fondo comienza de inmediato y prosigue durante la rehabilitación y la reconstrucción, a fin de alcanzar los objetivos de desarrollo a largo plazo.

En 2005, dos desastres naturales en escala masiva—el maremoto (tsunami) en el Océano Índico y el terremoto en el Pakistán—crearon condiciones devastadoras para centenares de miles de mujeres en muchos países. El UNFPA respondió sin tardanza a las necesidades de esas mujeres. A escala mundial, el UNFPA acogió con agrado la decisión de establecer la Comisión de Consolidación de la Paz anunciada en diciembre por los Estados Miembros de las Naciones Unidas, y destacó el papel de importancia vital de las mujeres y los jóvenes en la prevención y la resolución de conflictos.

DOS ACONTECIMIENTOS DE GRAN MAGNITUD

En octubre, el UNFPA actuó rápidamente en respuesta al terremoto que asoló la parte septentrional del Pakistán y la zona de Cachemira, bajo administración pakistaní. El UNFPA respondió a las necesidades de 17.000 mujeres que iban a dar a luz dentro de los dos meses siguientes al temblor y a muchas otras con hijos recién nacidos. Comenzando de inmediato después del terremoto, el Fondo envió tiendas de campaña, medicamentos de emergencia, equipo y suministros a las regiones más gravemente afectadas.

  • El UNFPA desplegó nueve unidades móviles de servicios médicos y estableció cinco instalaciones prefabricadas permanentes para prestar servicios de salud en las zonas afectadas. En conjunto, han dispensado tratamiento a más de 156.000 personas, han atendido más de 1.200 partos y han remitido unos 2.400 casos a establecimientos de mayor capacidad. Se previó aportar otras diez clínicas móviles y otras 13 instalaciones de salud más permanentes. Además, el Fondo restauró los servicios en un hospital de Muzaffarabad.

  • El UNFPA envió botiquines de salud reproductiva ya envasados, para atender a un millón de personas, y distribuyó entre las mujeres y las niñas más de 210.000 estuches con materiales higiénicos, inclusive jabón, toallas, peines, lienzos limpios y artículos sanitarios.

  • El UNFPA, poco después de haber respondido a las necesidades más urgentes, también abordó en colaboración con ONG locales cuestiones de seguridad, acceso y privacidad para las mujeres y las adolescentes. El Fondo adoptó medidas a fin de crear espacios acogedores para las mujeres con fines de información, alfabetización, asistencia jurídica, asesoramiento psicosocial y adquisición de conocimientos prácticos, además de erigir espacios prefabricados para baños (hammams) cerca de los servicios de salud.

  • Durante el año 2005, el UNFPA siguió trabajando para restaurar servicios de salud reproductiva y responder a las necesidades psicosociales de más de un millón de personas afectadas por el tsunami ocurrido en 2004 en el Océano Índico. El UNFPA recaudó más de 27 millones de dólares con fines de socorro a las víctimas del tsunami.

  • En Indonesia, un censo levantado en Aceh y Nias con financiación del UNFPA proporcionó datos para orientar la planificación de la reconstrucción. La capacitación y los suministros contribuyeron a restaurar servicios de salud reproductiva en muchas comunidades afectadas por el tsunami y fortalecieron la capacidad de la Oficina Provincial de Salud de Aceh y de los agentes de salud locales. El UNFPA dotó a ocho centros de atención primaria de la salud de ambulancias e instrumentos de reanimación y atención obstétrica de emergencia y desplegó unidades móviles para llegar a las embarazadas en aldeas remotas. Se establecieron diez centros de la comunidad, donde se ofreció asesoramiento psicosocial e información, además de capacitación para generar ingresos y actividades religiosas y sociales. En 2005, se distribuyeron entre las personas desplazadas unos 320.000 botiquines de higiene personal.

  • En Sri Lanka, el UNFPA emprendió la reconstrucción de instalaciones para servicios de salud reproductiva, entre ellas salas de maternidad, varios centros de atención primaria de la salud y una docena de consultorios médicos. Además, el UNFPA apoyó el establecimiento de 27 centros para responder a las necesidades psicosociales de las mujeres y contrarrestar la violencia por motivos de género.

  • En Maldivas, el UNFPA adquirió dos embarcaciones totalmente equipadas para servicios de salud a fin de ofrecer atención de emergencia a las mujeres que padecían complicaciones del embarazo y el parto. El Fondo también ofreció capacitación a agentes de salud hospitalarios y comunitarios y contrató varios médicos y parteras extranjeros para trabajar en los hospitales y las clínicas móviles.

  • En Tailandia, el UNFPA siguió trabajando en cuatro de las provincias más gravemente afectadas. Gracias a su apoyo a la World Vision Foundation de Tailandia, las clínicas móviles atendieron a más de 5.000 trabajadores migrantes y a sus familias.

Varias mujeres esperan para recibir servicios de salud reproductiva que apoya el UNFPA en un campamento en Nepal, donde en los últimos diez años los continuos disturbios civiles han devastado el país. Los especialistas en salud provenientes de Katmandú colaboran con el personal local de esos campamentos, en el que se dispensó tratamiento a diez mujeres y niñas adolescentes en un período de cinco días.

 

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EQUIPOS Y SUMINISTROS

En los campamentos de refugiados y otros emplazamientos creados para responder a emergencias, entre los numerosos artículos aportados por el UNFPA figuraron botiquines para el parto no contaminado. Cada botiquín preenvasado contiene láminas de plástico para acostarse en el suelo, jabón para lavarse las manos antes de ayudar al parto, una hojita de afeitar y un cordel para cortar y ligar el cordón umbilical, y una frazada para proteger al recién nacido.

  • En 2005, el UNFPA distribuyó suministros y materiales médicos por valor de 450.000 dólares entre instituciones cívicas y ONG palestinas y ordenó más suministros para 2006, por valor de 200.000 dólares. Además de los botiquines para el parto no contaminado, los suministros abarcan antibióticos, medicamentos obstétricos, suplementos de hierro y vitaminas, medicamentos para el tratamiento de las ITS y suministros para mamografías y detección del cáncer cervical.

  • En enero de 2005, las malas cosechas, la sequía y la invasión de langostas perjudicaron el suministro de alimentos en el Níger. Con la asistencia de Rotary International, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el UNICEF y la organización Helen Keller International, el UNFPA veló por que cada mujer embarazada o que amamantaba, que acudiera a un centro de salud en las dos regiones del Níger más gravemente afectadas recibiera 50 kilos de cereales, diez kilos de legumbres, cinco kilos de aceite y un mosquitero para prevenir el paludismo. Además, se distribuyeron botiquines para el parto y suplementos de hierro y vitamina A para proteger a las embarazadas y a sus hijitos.

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RECONSTRUCCIÓN

Una vez que se asegura la primera etapa de respuesta inmediata, el UNFPA contribuye a actividades de reconstrucción que restauran la capacidad de los sistemas de salud a largo plazo, centrándose en particular en las necesidades de salud reproductiva de las mujeres y sus familias.

  • El UNFPA siguió apoyando a las víctimas del terremoto ocurrido en 2003 en Bam (República Islámica del Irán). El Fondo recibió de la Bill and Melinda Gates Foundation un subsidio de 150.000 dólares para responder a las necesidades de salud reproductiva en Bam y colabora estrechamente con la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní y el Ministerio de Salud y Educación Médica de ese país.
  • Como parte de actividades conjuntas del sistema de las Naciones Unidas para brindar asistencia a las provincias más afectadas por la guerra en la República Democrática del Congo, el UNFPA abrió oficinas en tres provincias donde la guerra causó estragos y donde ofrece equipo médico y medicamentos para atender a las víctimas, particularmente las víctimas de violencia por motivos de género.

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DATOS Y ANÁLISIS

La recopilación y el análisis de datos de población constituyen una parte esencial de la planificación de sistemas y servicios de salud. La información demográfica fidedigna ayuda a determinar cuáles son las necesidades actuales y futuras y fundamenta los planes de reconstrucción después de desastres naturales o crisis sociales.

  • En junio de 2005, el Ministerio de Planificación del Iraq suscribió con el UNFPA un acuerdo para capacitar a iraquíes en la conducción de un censo nacional previsto para octubre de 2007, impartiendo cursos sobre estrategias cartográficas y procesamiento de datos mediante tecnologías de avanzada. El UNFPA también ha comenzado la planificación de un censo integral de población en el Sudán, el primero a realizarse en el país en más de 20 años.

  • Una encuesta financiada por el UNFPA entre migrantes que viven en zonas afectadas por el tsunami del Océano Índico constató que una de cada cuatro madres da a luz sin asistencia del parto; sólo la mitad de las mujeres casadas utilizan anticonceptivos; y la mitad de los adultos encuestados tienen nociones erróneas acerca de la manera de propagarse el VIH. La encuesta, realizada en las provincias de Phang-nga y Ranong (Myanmar), contribuye a orientar los planes de reconstrucción.

Distribución de certificados al finalizar un curso sobre servicios de salud copatrocinado por el UNFPA y la organización Community Habitat Fund International, en beneficio de las mujeres desplazadas en Darfur (Sudán)

 

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CAPACITACIÓN Y EDUCACIÓN

Los servicios de salud reproductiva para personas que padecen los efectos de un conflicto violento o desastre natural requieren conocimientos y aptitudes especiales. Las poblaciones de refugiados y personas desplazadas corren mayores riesgos a raíz del embarazo, el parto, la violación y la mayor propagación del VIH/SIDA y otras ITS. El UNFPA apoya programas de capacitación de educadores comunitarios, trabajadores sanitarios y personal médico, a fin de contribuir a la preparación para emergencias y la recuperación tras éstas.
• En la clínica del Campamento Sereif, Darfur meridional (Sudán), parteras y otros profesionales de la salud recibieron capacitación para ofrecer servicios de planificación de la familia, atención prenatal y postnatal y educación sobre salud. La clínica, dirigida por la organización CARE, recibe el apoyo del UNFPA, el cual también aportó equipo médico y botiquines de parto y de atención de casos de violación. En total, la capacitación impartida con apoyo del UNFPA ha mejorado las aptitudes de 2.200 agentes de salud y de socorro.
• En Uganda, el UNFPA prestó apoyo a un curso al que asistieron 60 jóvenes educadores de otros jóvenes de la comunidad, quienes a su vez llegaron a otros 4.200 jóvenes, además de 130 voluntarios de la comunidad que distribuyeron 100.000 condones. En un curso de capacitación sobre el tratamiento de las ITS participaron 80 agentes de salud, al servicio de unos 8.500 clientes.
• El UNFPA organizó en el Instituto Nacional de Capacitación de Egipto un curso sobre salud materna, en beneficio de 40 médicos del Iraq. El programa abarcó reuniones con funcionarios del Ministerio de Salud y Población de Egipto, visita a clínicas en El Cairo y zonas rurales, y sesiones en el Hospital General de Maternidad El Galaa. Esos médicos, a su vez, capacitarán a otros agentes médicos en el Iraq.

Los Refugiados Y las Personas Internamente Desplazadas Corren Riesgos

Los servicios de salud reproductiva para refugiados han aumentado pronunciadamente desde que la cuestión fue colocada en la agenda de asistencia humanitaria durante la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo celebrada en El Cairo en 1994. Si se descuida la salud reproductiva en situaciones de emergencia, esto puede acarrear graves consecuencias, inclusive defunciones prevenibles de madres y recién nacidos, embarazos no deseados y propagación del VIH/SIDA.

• En Nepal, el conflicto armado se ha cobrado 12.000 vidas en el último decenio y ha causado la huida de 400.000 personas de las aldeas rurales. Esas personas desplazadas padecen inseguridad, discriminación, hambre, albergue inadecuado y limitado acceso a servicios de salud y escuelas. Muchas mujeres han muerto de parto debido a que no pudieron llegar a servicios obstétricos de emergencia. En 2005, los especialistas técnicos del UNFPA capacitaron a agentes de salud comunitarios para que impartieran capacitación sobre salud reproductiva en sus propias comunidades.

• En el Togo, la violencia tras las elecciones presidenciales movió a más de 40.000 personas a huir de sus hogares. De esos refugiados, más del 60% eran mujeres, jóvenes y niños menores de cinco años. El UNFPA estableció programas complementarios de alimentos y vacunación para las embarazadas y sus hijos y distribuyó botiquines de salud materna, mosquiteros y otros suministros para los campamentos de refugiados establecidos en los países vecinos.

• La prevención del VIH y la planificación de la familia fueron temas de una iniciativa conjunta del UNFPA y el ACNUR para adquirir y distribuir condones masculinos y femeninos entre personas desplazadas en Benín, la Côte d’Ivoire, la ex República Yugoslava de Macedonia, el Pakistán, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Tailandia y el Yemen en 2005. El UNFPA es la única fuente de condones masculinos y femeninos, distribuidos por el ACNUR, en más de 20 países donde hay refugiados y personas internamente desplazadas.

 

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