En septiembre de 2001, el FNUAP inició la operación
humanitaria de mayor magnitud jamás
emprendida, cuando centenares de miles de
afganos huyeron de sus hogares para escapar al
conflicto armado.
La primera prioridad era prestar
asistencia a miles de embarazadas entre los
refugiados y las personas desplazadas.
El FNUAP
ubicó de antemano suministros de socorro de
emergencia en los países fronterizos del Afganistán,
tanto para los refugiados como para la
distribución dentro del país, cuando las condiciones
lo permitieran.
El apoyo inicial abarcó suministros
para parto sin contaminación, apoyo a
hospitales fronterizos que reciben remisiones de
pacientes con complicaciones del embarazo y el
parto y asesoramiento psicológico para las víctimas
de traumas.
Dado que la tarea ha pasado a ser de
ayuda a la reconstrucción del Afganistán, el
FNUAP está efectuando diagnósticos sobre la
situación de los establecimientos de atención de
la salud de la madre y el niño, impartiendo capacitación
y equipando a los hospitales de maternidad,
como parte de un plan a más largo plazo de
reconstrucción y rehabilitación.
El Fondo también
está promoviendo la participación de mujeres
afganas en la planificación y la prestación de
los servicios.
Incluso antes de la crisis, la mortalidad
de madres y niños de corta edad en el Afganistán
figuraba entre las más altas del mundo y
a partir de 1998, el FNUAP ha orientado su apoyo
hacia ONG que trabajan para mejorar la salud
reproductiva en el país.