UNFPA La labor del UNFPA, 2001
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Panorama general


Thoraya Ahmed Obaid,
la nueva Directora Ejecutiva del FNUAP,
asumió su cargo en enero de 2001.

En todo el mundo, hay 350 millones de mujeres privadas de acceso a una gama de anticonceptivos seguros y eficaces. Cada año, casi 175 millones de embarazos son o bien no deseados, o bien inoportunos.

Cada día, miles de jóvenes y de embarazadas se contagian con el VIH. Cada año, más de 500.000 mujeres pierden la vida a causa del embarazo y al menos otros siete millones más sufren infecciones o lesiones. Esos problemas obstan al adelanto hacia la reducción de la pobreza, la igualdad de género, el más lento crecimiento de la población y el desarrollo sostenible.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas ha asumido el firme compromiso de abordar esos retos.

El progreso logrado se pone de manifiesto en este informe anual y en los numerosos relatos de éxitos que nos dan confianza en el valor de nuestra labor: en el aula de Honduras donde padres, madres y adolescentes abordan laboriosamente el difícil tema de la educación sobre sexualidad, frente al VIH/SIDA; en el campamento de refugiados donde las mujeres afganas pueden dar a luz en un ámbito no contaminado y con asistentes capacitados; y en la clínica de planificación de la familia en la India donde acuden las parejas para recibir asesoramiento y anticonceptivos a los fines de poder planificar sus familias y espaciar los nacimientos.

En los decenios transcurridos desde la creación del FNUAP, hemos presenciado aumentos espectaculares en el uso de anticonceptivos y notables disminuciones en el tamaño de la familia. Cuando se les proporcionan información y servicios sobre salud reproductiva, las mujeres y las parejas escogen familias más pequeñas y saludables.

El firme apoyo a la labor del Fondo proviene directamente de los países a cuyos servicios está. En 2001, el FNUAP continuó su compleja tarea de realizar programas respetuosos de la diversidad en los valores religiosos y culturales de las personas; programas que plasman los objetivos, los principios universales y los derechos humanos consagrados en el Programa de Acción de la CIPD.

En 2001, hubo tres retos básicos que persistieron: asegurar la estabilidad financiera del Fondo, fortalecer su capacidad institucional y abordar el contexto sociocultural en la formulación y la ejecución de los programas. Los programas de planificación de la familia, maternidad sin riesgo, salud reproductiva en la adolescencia, prevención del VIH y sobre todos los demás temas básicos prosiguieron y, cuando fue posible, fueron ampliados, en respuesta a lo solicitado por los gobiernos de más de 140 países en desarrollo.


A fin de abordar mejor en su programación los problemas de cultura y religión, el FNUAP organizó un panel de académicos y expertos en cuestiones de religión, derechos humanos y mundialización, que se reunió en noviembre. El diálogo sobre esos temas puede propiciar programas con mayor sensibilidad cultural, apoyados en los valores culturales positivos que es posible encontrar en todas las sociedades.

Para ayudar a los países a que planifiquen sus políticas y sus estrategias de programación en materia de población, el FNUAP apoyó la realización de encuestas y censos; analizó las tendencias del envejecimiento, la migración, la urbanización y la mundialización; y expresó cuáles son los vínculos entre cuestiones de salud reproductiva, género y medio ambiente que tienen repercusiones sobre la reducción de la pobreza.

A fin de aumentar la capacidad para intensificar la respuesta al VIH/SIDA, a lo largo del año el FNUAP formuló un marco estratégico, aumentó su dotación de personal y amplió las alianzas.

Para ayudar a que los países eviten el déficit de anticonceptivos y otros suministros, hemos formulado una estrategia mundial que abarca un sistema para ofrecer suministros costeables y de buena calidad a las personas que lo necesitan.

En 2001, cuando centenares de miles de personas huyeron del Afganistán, entre ellas miles de embarazadas, el FNUAP emprendió la mayor respuesta humanitaria jamás efectuada. A medida que la crisis se fue intensificando, se ubicaron de antemano botiquines para el parto aséptico y equipo y suministros de otros tipos.

Cuando las tareas de socorro pasaron a ser de apoyo a la reconstrucción del Afganistán, el Fondo contribuyó a la reposición y la restauración de los servicios.

El FNUAP, colaborando con mujeres y hombres, continuó sus acciones para eliminar la violencia contra la mujer y la discriminación que limita el potencial de los individuos y los países. Nuestro papel en el desarrollo humano, de conformidad con el mandato de las Naciones Unidas y con el respaldo mundial recibido en la CIPD, es mejorar la salud reproductiva de mujeres, hombres y jóvenes en los países más pobres y, al hacerlo, promover un mundo más equitativo.

Todo lo que hemos aprendido en el último decenio demuestra que cuando se amplían los medios de acción de la mujer—mediante oportunidades económicas, servicios de salud y educación—los beneficios exceden en mucho a la persona: alcanzan a familias, comunidades y países enteros. Se hace más lento el crecimiento de la población, se fortalece el crecimiento económico y los países tienen mayor capacidad y mayor flexibilidad para efectuar opciones que propicien la sostenibilidad.



Thoraya Ahmed Obaid
Directora Ejecutiva
Fondo de Población de las Naciones Unidas