Para una niña de corta edad que crece en condiciones de
pobreza, en un país que aún no puede satisfacer las
necesidades de su pueblo, el futuro puede ser, en verdad,
un reto.
Tal vez quede embarazada antes de que su
cuerpo haya madurado, y se case cuando todavía es
demasiado joven, en una sociedad que no reconoce plenamente
sus derechos.
Cada año, unas 500.000 mujeres
pierden la vida a causa del embarazo y el parto; y el
riesgo de defunción para niñas menores de 18 años es
más de dos veces superior al de sus hermanas de más
edad.
Pero el futuro de esa niña puede también entrañar
mayores oportunidades y opciones. Como lo demuestra
este informe anual, el Fondo de Población de las Naciones
Unidas (FNUAP) sigue siendo a la vez un aliado y un
líder en las acciones mundiales encaminadas a mejorar
las condiciones que mantienen atrapadas a millones de
persones en condiciones de pobreza, altas tasas de
fecundidad, mala salud y degradación del medio
ambiente.
En 2001, el FNUAP aportó sus conocimientos
especializados al período extraordinario de sesiones de
la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el
VIH/SIDA.
Procuró que la maternidad acarreara menos
riesgos en lugares de conflicto como el Afganistán y otras
zonas de crisis, aportando envíos de emergencia con
suministros de salud reproductiva; y continuó su labor
de antigua data para ayudar a los países a que respondieran
a las cambiantes condiciones demográficas y
sociales y ampliaran el alcance de la planificación de la
familia.